Marcelino Etayo: campaña 2026 del espárrago navarro
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Marcelino Etayo: campaña 2026 del espárrago navarro

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Marcelino Etayo: campaña 2026 del espárrago navarro

Источник: AGRONEWS Все новости источника

Según Marcelino Etayo, presidente de la IGP Espárrago de Navarra, la campaña 2026 del espárrago navarro arranca con perspectivas favorables y con el registro de plantaciones en actualización esta primavera, que sitúa las superficies en torno a las 1.400 hectáreas. Las organizaciones del sector y las explotaciones están ajustando previsiones productivas y logísticas para aprovechar una demanda nacional estable y oportunidades de salida en mercados exteriores. Las estimaciones empresariales internas apuntan a un incremento de producción durante 2026, condicionado, en todo caso, por factores técnicos y de mercado que requieren respuesta coordinada desde la IGP, las cooperativas y las conserveras.

Retos productivos

El cultivo afronta limitaciones que afectan directamente al rendimiento y a los costes de producción; entre las más relevantes figura la ausencia de soluciones fitosanitarias específicas para el control de plagas de suelo, como los gusanos, que reducen rendimiento y obligan a prácticas de manejo más intensivas. También pesa la variabilidad climática reciente, que incrementa la incertidumbre sobre calendarios de recolección y floración y condiciona la planificación de mano de obra y de transformado. Por otra parte, la repetición del espárrago en la misma parcela provoca agotamiento productivo, de modo que el acceso a nuevas superficies es un factor determinante para elevar rendimientos por explotación.

La cadena de valor detecta consecuencias directas: menor productividad por hectárea provoca aumento del coste unitario y presión sobre el margen de las explotaciones familiares. La falta de productos fitosanitarios adecuados y la variabilidad climática inciden en pérdidas de producción y en la necesidad de invertir en técnicas de manejo del suelo y en medidas de prevención integradas. Desde la IGP se promueve el intercambio de buenas prácticas y la búsqueda de alternativas autorizadas dentro de la normativa vigente para minimizar daños y recuperar estabilidad productiva.

Retos laborales y de infraestructuras

Según la agricultora Marta Eslava, representativa del modelo de explotación familiar navarra, la disponibilidad de mano de obra es uno de los cuellos de botella clave en 2026: "El principal problema es encontrar trabajadores y, sobre todo, dónde alojarlos cuando vienen de fuera", explica, subrayando que la campaña es corta y requiere alojamiento temporal cercano a las parcelas. La escasez de viviendas temporales y la movilidad dificultan la planificación de cuadrillas y elevan costes logísticos, lo que repercute en la recolección y en la calidad del producto cuando hay desfases en las fechas óptimas.

En la práctica, la limitación de la mano de obra condiciona decisiones sobre ritmo de recolección y tamaño de las plantillas, y obliga a explorar fórmulas como la contratación coordinada entre explotaciones, la mejora de alojamientos temporales con cumplimiento normativo y la formación específica para elevar la productividad por trabajador. La escasez de trabajadores y de alojamiento temporal para cuadrillas es una de las barreras que el sector busca resolver mediante acuerdos locales y proyectos de colaboración público-privada.

Mercado y diferenciación

A nivel comercial, el sello de la IGP Espárrago de Navarra mantiene su peso como elemento de diferenciación frente a producciones no identificadas y como argumento para posicionar producto en segmentos de mayor valor añadido. Las conserveras y empresas transformadoras están activas en la apertura de mercados internacionales, con énfasis en clientes que valoran trazabilidad y calidad certificada. Las empresas trabajan en planes de promoción y en la adaptación de envases y formatos para la exportación, centrándose en asegurar la cadena de frío y la imagen del producto IGP.

En las explotaciones familiares, como la de Marta Eslava, la producción prevista para 2026 se sitúa en torno a 4.000-5.000 kilos por explotación pequeña, pero la rentabilidad sigue ajustada por la subida de costes operativos y por la lentitud en la traslación de incrementos de precio al consumidor final. La IGP Espárrago de Navarra permite disputar mercados de mayor valor, pero competir con zonas fuera de la Unión Europea obliga a maximizar eficiencia y valor añadido mediante certificaciones, procesos industrializados y comercialización conjunta.

Estrategias y perspectivas para 2026

Para afrontar los retos el sector plantea una hoja de ruta centrada en cinco líneas: 1) innovación en manejo integrado de plagas y búsqueda de alternativas fitosanitarias permitidas; 2) incentivos a la reconversión y ampliación de superficie cultivable con buenas prácticas de rotación; 3) iniciativas para alojamiento temporal y organización de la contratación y formación de cuadrillas; 4) impulso de la digitalización y la agricultura de precisión para optimizar riegos y labores; y 5) estrategias comerciales centradas en IGP, embalajes y apertura de canales internacionales. Las empresas conservadoras, las cooperativas y la IGP contemplan la participación en ferias sectoriales y misiones comerciales para 2026 como palancas de inserción en nuevos mercados.

Además, la adopción de tecnologías como sensores de humedad, trazabilidad digital y mecanización parcial de la recolección se plantea como vía para reducir costes laborales y mejorar consistencia de la oferta, aunque su implantación requiere inversión y adaptación de sistemas de gestión en explotaciones familiares. La colaboración técnica con centros de investigación y el acceso a fondos o programas de apoyo se consideran necesarios para acelerar estas transiciones.

Balance y cierre

El balance inicial de la campaña 2026 combina optimismo comercial con prudencia técnica: hay reconocimiento de la calidad del espárrago de Navarra y disposición a abrir nuevos mercados, pero persisten barreras productivas y logísticas que condicionan la rentabilidad. El sector apuesta por medidas coordinadas entre productores, transformadores y autoridades para consolidar producción y mejorar competitividad en el medio plazo, manteniendo la tradición familiar del cultivo mientras impulsa modernización y valor añadido.

Foto - ecomercioagrario.com

Темы: Hortalizas, Certificación DOP & IGP, Control fitosanitario

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