Más de 1.500 estudiantes acceden cada año a prácticas en granjas docentes universitarias, recursos que en 2026 amplían especies y tecnologías para mejorar la formación práctica de futuros veterinarios. Estas infraestructuras se consolidan como espacios esenciales porque un porcentaje elevado del alumnado inicia la carrera sin experiencia previa con ganado y requiere formación práctica temprana para alcanzar competencias profesionales básicas.
La enseñanza práctica en granjas cubre inseminación artificial, ecografías, diagnóstico de gestación, recorte de pezuñas y técnicas de manejo y bienestar para animales de producción; además se integra la bioseguridad y la sanidad en cada ejercicio. Las universidades introducen desde primero de carrera simuladores y tecnologías que permiten practicar palpaciones, partos complicados y técnicas reproductivas antes del contacto con animales reales, lo que reduce riesgos y mejora el aprendizaje.
La Universidad CEU Cardenal Herrera mantiene una granja docente e investigadora en Nàquera que aglutina más de 200 cabezas y varias especies —vacas, pequeños rumiantes, caballos, conejos, aves y perros— y organiza prácticas en grupos reducidos para todos los estudiantes de Veterinaria. La granja del CEU atiende a unos 1.500 alumnos por curso académico y combina manejo real con simulación y prácticas de investigación, facilitando que quienes llegan con desconocimiento sobre producción animal adquieran habilidades operativas y de toma de decisiones.
La Universidad Complutense de Madrid dispone de instalaciones anejas a la Facultad que integran unidades avícola, cunícola y apícola, y actualmente evalúan la incorporación de una sección acuícola para ampliar el abanico formativo. En estas instalaciones los estudiantes aprenden desde el manejo de ovejas en primeros cursos hasta técnicas más complejas en etapas avanzadas, con la participación de departamentos como Producción Animal y Sanidad Animal en prácticas sobre calidad del huevo, manejo reproductivo de conejos, inseminación artificial simulada o diagnóstico de gestación.
En Córdoba, la granja del campus de Rabanales ofrece representación de las principales especies domésticas de abasto y presta servicios docentes vinculados a análisis de datos, gestión veterinaria, reproducción y obstetricia; sus responsables impulsan reformas para ampliar espacios al aire libre y recrear sistemas productivos más sostenibles. La modernización de instalaciones en Rabanales prioriza razas autóctonas, cría en libertad, bienestar animal y protección ambiental, alineando la práctica docente con exigencias crecientes en sostenibilidad y seguridad.
Innovación y futuro
Las granjas docentes evolucionan hacia modelos que incorporan agricultura de precisión, sensores de bienestar, monitorización remota, telemedicina veterinaria, análisis de datos e integración de inteligencia artificial para diagnóstico y gestión sanitaria. Además aumentan el uso de realidad virtual y simuladores avanzados, robótica para manejo seguro y equipos específicos para producciones lecheras y avícolas; estas tecnologías permiten escalar la formación práctica sin comprometer el bienestar animal y mejorar la trazabilidad de las actividades docentes.
El efecto directo de esta modernización es medible: la exposición temprana y tecnificada reduce la curva de aprendizaje, mejora la seguridad laboral y eleva la empleabilidad de los egresados en explotaciones comerciales y centros de investigación. Asimismo, la colaboración entre universidades, empresas agrotech y administraciones públicas está facilitando programas de prácticas externas, proyectos conjuntos de I+D y formación continuada para veterinarios en activo, lo que fortalece la transferencia de tecnología al sector productivo.
Las universidades pendientes de ampliar o adaptar sus granjas demandan mayor inversión en infraestructuras, estandarización de protocolos de bioseguridad y reconocimiento oficial de competencias prácticas dentro del currículo. A corto y medio plazo la apuesta pasa por consolidar modelos docentes que combinen prácticas presenciales con simulación digital, impulsar la investigación aplicada en bienestar y sanidad animal y formar profesionales capacitados para gestionar explotaciones sostenibles y tecnológicas en España.
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