En 2026 el Ayuntamiento de Burriana está adecuando los Huertos de Ocio con el objetivo de potenciar el envejecimiento activo y fomentar prácticas de agricultura tradicional y ecológica entre la población mayor del municipio. La intervención municipal contempla tareas de mantenimiento y mejoras en las infraestructuras del recinto para favorecer tanto el uso cotidiano como la programación ambiental dirigida a este colectivo. El proyecto combina acción sobre el espacio físico con medidas para promover la participación social, el intercambio de conocimientos y la educación ambiental a medio y largo plazo.
Envejecimiento activo y agricultura tradicional
El equipo municipal ha realizado labores de desbroce, limpieza de parcelas temporales libres, poda de vegetación en zonas comunes y acondicionamiento del espacio destinado a las plazas de aparcamiento, con el fin de garantizar accesibilidad y seguridad para los usuarios. Estas intervenciones permiten que las parcelas estén disponibles de forma ordenada para quienes las gestionan y reducen riesgos de incendio y de plagas asociadas a la acumulación de restos vegetales. En paralelo se han revisado las vías internas y el alumbrado perimetral para facilitar el tránsito y la permanencia en horarios diurnos y vespertinos.
Se ha instalado un buzón de sugerencias y un contenedor de residuos para mejorar la comunicación y la limpieza dentro del recinto, herramientas destinadas a recoger propuestas de mejora y a fomentar la corresponsabilidad en el mantenimiento del entorno. Se colocó 1 buzón de sugerencias y 1 contenedor nuevo para facilitar la gestión y la higiene de los huertos. Estas medidas buscan traducir las demandas de los usuarios en acciones concretas y rápidas mediante un canal directo con el Ayuntamiento y la asociación de usuarios.
El concejal de Agricultura, Fran Capdevila, destaca que las actuaciones responden a la necesidad de ofrecer un entorno digno, seguro y cómodo donde las personas mayores puedan seguir activas y transmitir su experiencia hortícola. Capdevila subraya que el valor del proyecto no es solo físico sino social, porque los huertos actúan como espacios de encuentro que atenúan la soledad y el aislamiento, al tiempo que recuperan saberes tradicionales y prácticas respetuosas con el medio ambiente. Según el Ayuntamiento, el enfoque es integrador: mejorar la infraestructura y potenciar actividades formativas y recreativas.
La programación prevista para 2026 incluye talleres de agricultura ecológica, sesiones de intercambio de técnicas tradicionales y propuestas de actividades intergeneracionales que conecten a mayores con escolares y jóvenes agricultores locales. Estas iniciativas están pensadas para consolidar el huerto como espacio de aprendizaje práctico, donde aplicar criterios de sostenibilidad como el compostaje, la rotación de cultivos y la reducción de fitosanitarios. Además, se baraja la incorporación de itinerarios formativos que permitan certificar competencias básicas en horticultura sostenible para quienes lo deseen.
Entre los beneficios esperados aparecen mejoras en la salud física y mental de los participantes, mayor cohesión social y la difusión de prácticas agrícolas de bajo impacto ambiental en el entorno periurbano. La administración local planea realizar un seguimiento cualitativo y cuantitativo mediante encuestas de satisfacción, controles del estado fitosanitario y registros de uso de parcelas para medir impacto y ajustar la programación. Las labores de desbroce y limpieza se realizan para mantener las parcelas en condiciones óptimas y reducir riesgos fitosanitarios y de seguridad.
A medio plazo el Ayuntamiento explora alianzas con entidades educativas, asociaciones agrarias y grupos de voluntariado para ampliar la oferta formativa y facilitar el acceso a recursos técnicos y semillas adaptadas a condiciones locales. También se contempla la prueba de herramientas digitales sencillas para la gestión de turnos y el registro de actividades sin imponer barreras tecnológicas a las personas mayores. La intención es que los huertos sean un modelo replicable en otras zonas del municipio, integrando criterios de economía circular y participación ciudadana.
El proyecto de Burriana combina medidas inmediatas de mantenimiento con una estrategia orientada a futuro que busca reforzar la función social y productiva de los huertos urbanos. Con el refuerzo de infraestructuras básicas, canales de participación y actividades formativas, el Ayuntamiento persigue transformar estos espacios en nodos de convivencia, conservación del saber agrícola tradicional y experimentación en técnicas ecológicas aplicables a pequeñas parcelas. El seguimiento y la evaluación durante 2026 marcarán las prioridades para próximas intervenciones y la ampliación de los programas dirigidos a mayores y a la comunidad en general.
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