Irati Campion (ganadera de cabras): «No me importan las vacaciones»
close_up

This site uses cookies. Learn more about the purposes of using cookies and changing the cookie settings in your browser Using this site, you agree to use cookies in accordance with the current browser settings Learn more about cookies

Irati Campion (ganadera de cabras): «No me importan las vacaciones»

Reading time: slightly more 4 minutes

Irati Campion (ganadera de cabras): «No me importan las vacaciones»

Source: AGRONEWS All news of the source

Según Irati Campion, ganadera caprina de Egillor, el compromiso con el ordeño diario y la elaboración de queso artesanal definen su proyecto profesional en 2026. Vive y trabaja en su pueblo del Valle de Ollo y ha optado por un modelo productivo centrado en la autonomía de la explotación y la venta directa al consumidor. Ha recibido el premio Valientas a la Juventud 2026, reconocimiento que destaca el carácter emprendedor y la apuesta por la actividad rural entre personas jóvenes.

Irati mantiene actualmente 55 madres reproductoras y está planificando aumentar el efectivo para consolidar la viabilidad técnica y económica de la granja. De las hembras en recría, unas treinta se están preparando como futuras madres para escalonar los partos y mejorar la oferta de leche en invierno y primavera. Su objetivo productivo —a medio plazo— es alcanzar entre 125 y 150 cabras para equilibrar costes fijos y operativos y reducir la dependencia de compra externa de animales y de forraje.

La jornada de trabajo comienza a primera hora: Irati se levanta antes del amanecer y realiza el ordeño, actualmente manual, que le ocupa entre hora y media y dos horas. Tras el ordeño, la leche se recoge en cántaras y se lleva a un tanque de frío para preservar calidad antes de la transformación. Por las tardes y noches dedica tiempo al manejo del prado, al vallado con pastor eléctrico y al suministro de forraje cuando la hierba no obtiene la densidad nutritiva necesaria.

Para controlar costes y asegurar suministro, la explotación también produce su propio forraje para el periodo de estabulación. Esta decisión tiene un efecto directo sobre la condición corporal de las cabras: según Irati, cabras «gordas» son sinónimo de buena alimentación y manejo, un indicador práctico de que las raciones y el pastoreo están siendo adecuados. El cultivo de forrajes permite además regular la oferta en los meses húmedos y planificar encalces de pasto en superficies delimitadas.

La transformación láctea forma parte central del proyecto: la marca registrada Kolarreberri agrupa la actividad de quesería y la venta directa. En la sala de elaboración están en fase de pruebas para definir recetas y texturas; las líneas previstas incluyen queso fresco, rulo, crema de untar, queso curado y requesón. De momento la comercialización será directa al consumidor, aprovechando el flujo de visitantes locales y turístico en torno a puntos cercanos como el castillo de Garaño.

Irati ha completado formación en elaboración de quesos en distintos cursos y ha probado técnicas y procesos en queserías de varias comunidades, lo que le permite comparar parámetros de coagulación, maduración y salado. Las pruebas se realizan con paneles de cata locales: vecinos y amigos participan como consumidores de prueba para ajustar madura­ción y perfil organoléptico antes del lanzamiento comercial. Este enfoque práctico reduce riesgo de mercado porque alinea el producto con la demanda real del entorno inmediato.

En la gestión sanitaria y reproductiva prioriza la selección de hembras y la venta de cabritos macho para carne como vía de ingresos complementarios. Además de caprino, la explotación cuenta con ovino y ejemplares pottoka; la diversificación ayuda a optimizar la renta por hectárea y a distribuir tareas. La intención declarada es depender lo menos posible de terceros, por ejemplo guardando genética propia y controlando la alimentación en finca.

Irati reconoce las limitaciones para jóvenes que quieran incorporarse al sector: el acceso a la tierra y el respaldo económico son condicionantes clave. En su caso, el apoyo familiar y la posibilidad de cultivar forraje han sido factores que han acelerado el proyecto, pero insiste en que, sin tierras ni garantía financiera, muchas iniciativas rurales no arrancan. Desde su experiencia propone combinar ayudas públicas con modelos de economía local y venta directa para mejorar la viabilidad de nuevas explotaciones caprinas.

Mirando al futuro, la prioridad es aumentar la cabaña hasta el umbral de viabilidad previsto, consolidar la gama de quesos y abrir canales estables de venta directa y local. La mejora continua en manejo de pastos, la optimización del ordeño y la estandarización de procesos de quesería son acciones concretas que buscarán reducir costes unitarios y mejorar el margen. Para Irati, la vida ligada al ganado implica renuncias personales como las vacaciones largas, pero ofrece una autonomía y una conexión con el territorio que valora como elección profesional sostenible y con proyección comercial.

Foto - imagenes.diariodenavarra.es

Topics: Forrajes & Praderas, Leche, Industria láctea

Agronews

Related news

Forgot your password?

Contact the editor