El proyecto Bioacinet desarrolla bioestimulantes en polvo a partir de acinetos de microalgas resistentes a condiciones ambientales extremas, con el objetivo de mejorar la fertilidad del suelo y la tolerancia de los cultivos al estrés. Bioacinet trabaja para formular bioestimulantes en polvo que sean más estables y fáciles de almacenar que las formulaciones líquidas convencionales, reduciendo costes logísticos y la huella de carbono asociada a su transporte y conservación. La iniciativa busca una alternativa a productos tradicionales basados en biomasa indiferenciada o macroalgas marinas, aprovechando células especialmente resistentes para obtener ingredientes de mayor duración y eficacia en campo.
Colaboración multidisciplinar
La iniciativa está liderada por la empresa Atlántica Agrícola y cuenta con el respaldo de Ivace+i y financiación de la Unión Europea a través de instrumentos regionales. En el equipo participan centros tecnológicos y entidades científicas que aportan capacidades complementarias para el cultivo, la caracterización y la evaluación agronómica de los nuevos bioingredientes. Esta alianza público-privada permite acelerar la transferencia del laboratorio al campo y aproximar las soluciones a las necesidades reales de los agricultores.
El proyecto se centra en las estructuras llamadas acinetos, que forman algunas microalgas como respuesta a condiciones adversas como falta de nutrientes, desecación o fluctuaciones térmicas. Los acinetos actúan como células de supervivencia con paredes más resistentes y compuestos protectores, lo que facilita su estabilización mediante secado y su formulación en polvo. Al emplear estos estados de resistencia, los investigadores esperan mejorar la persistencia y la actividad biológica del producto una vez aplicado al suelo.
El formato en polvo ofrece ventajas concretas para la cadena de suministro y para el usuario final: mayor estabilidad del ingrediente activo, almacenamiento a menor coste, facilidad de manejo y reducción del volumen a transportar. Estos beneficios logísticos se traducen en menor consumo energético y emisiones durante la distribución, contribuyendo a una reducción de la huella ambiental del producto. Además, la concentración en polvo permite dosificaciones más precisas y adaptadas a distintos cultivos y sistemas de cultivo.
En el desarrollo técnico participan AINIA en la producción y escalado de cultivos de microalgas y en la inducción controlada de acinetos, la Universidad de Granada en ensayos de efecto sobre plantas en condiciones controladas y el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (Cebas-CSIC) en análisis de respuestas metabólicas de los cultivos. OFICE aporta control de calidad y el Instituto Tecnológico de Canarias colabora en la identificación de nuevas especies candidatas, lo que amplía el banco de recursos biológicos para formulaciones futuras.
En 2026 el proyecto se encuentra en fase avanzada de laboratorio, con protocolos definidos para el cultivo, la inducción de acinetos y su estabilización por secado; los equipos trabajan ahora en reactivar los bioingredientes y en validar su eficacia en ensayos de campo. El siguiente paso es comprobar el rendimiento agronómico en condiciones reales y escalar la producción hasta niveles industriales con vistas a una futura comercialización. Los ensayos de campo permitirán ajustar dosis, calendarios de aplicación y evaluar efectos sobre distintos cultivos y tipos de suelo.
A corto y medio plazo, Bioacinet pretende ofrecer al sector una nueva generación de bioestimulantes que favorezcan la resiliencia frente al cambio climático, la recuperación de suelos degradados y la reducción de insumos convencionales. Si los resultados de campo confirman la eficacia proyectada, la industria agroalimentaria dispondrá de herramientas más sostenibles para aumentar la productividad con menor impacto ambiental. Asimismo, el desarrollo de materias primas alternativas y la valorización eficiente de residuos encajan con las estrategias regionales de innovación y con los objetivos de economía circular.
Para el agricultor, la llegada de formulaciones en polvo basadas en acinetos de microalgas supondría opciones de manejo más flexibles y productos con mayor vida útil, lo que facilita su integración en sistemas de producción extensivos e intensivos. La validación agroclimática, la certificación de calidad y la definición de modelos de producción y distribución serán claves para que estas soluciones pasen de los ensayos a una adopción amplia en los próximos años.
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