La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), representada por su director general Mauricio García de Quevedo, reclama al Gobierno medidas urgentes para compensar el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre la competitividad del sector agroalimentario español. La patronal advierte que la prolongación de la inestabilidad y las interrupciones en rutas marítimas clave están provocando encarecimientos energéticos y un aumento significativo de costes logísticos, fletes y primas de seguro que afectan a la cadena de suministro. Ante este escenario, la industria demanda pasos concretos para evitar que estos sobrecostes se traduzcan en pérdida de capacidad exportadora y riesgo sobre el empleo dentro del sector.
FIAB solicita el establecimiento de un mecanismo de ayudas directas que compense el incremento extraordinario de costes como primera medida para sostener liquidez y competitividad en las empresas alimentarias. La federación también plantea la suspensión temporal del impuesto sobre envases de plástico no reutilizables con el objetivo de reducir la presión fiscal y administrativa sobre fabricantes y envasadores mientras persiste la volatilidad de los mercados. Además, la organización subraya la necesidad de facilitar el acceso a materias primas y suministros amenazados por cierres de rutas, encarecimiento del transporte y restricciones en la operativa logística.
FIAB relaciona de forma directa la subida de costes con dificultades operativas concretas: mayores primas de seguro para buques que cruzan zonas de riesgo, alzas en los fletes por desvíos de rutas y incrementos en las tarifas energéticas que elevan la factura industrial. Estos efectos, según la patronal, se traducen en plazos de entrega inciertos y en suspensiones puntuales de embarques que complican la planificación de producción y exportación. Para mitigar esa cadena de efectos, la federación insiste en medidas que actúen simultáneamente sobre la liquidez, la fiscalidad y la agilización administrativa.
Medidas solicitadas
Establecimiento de un mecanismo de ayudas directas para compensar costes extraordinarios derivados del conflicto y de la disrupción logística. 2. Suspensión temporal del impuesto sobre envases de plástico no reutilizables para reducir la carga fiscal sobre fabricantes y transformadores hasta estabilizar el mercado. 3. Facilitación del acceso a materias primas mediante apertura a mercados alternativos y acuerdos comerciales que diversifiquen proveedores. 4. Simplificación de trámites aduaneros y despliegue de instrumentos digitales para agilizar importaciones y exportaciones. 5. Habilitación de carriles rápidos (green lanes) en fronteras y pasos logísticos prioritarios para mantener flujos comerciales.
La federación explica que la apertura de mercados alternativos y la diversificación de suministros ayudan a reducir la exposición a cuellos de botella regionales, mientras que la simplificación aduanera y la digitalización de procesos pueden recortar tiempos y costes operativos. En este sentido, FIAB propone impulsar una ventanilla única digital para trámites de comercio internacional y coordinar con puertos y operadores logísticos la priorización de cargas agroalimentarias esenciales. Estas acciones buscan generar resiliencia operativa y reducir el efecto amplificador de cualquier nueva perturbación geopolítica.
En materia laboral, la patronal solicita al Ejecutivo instrumentos de flexibilidad que permitan a las empresas preservar el empleo sin sacrificar viabilidad financiera, así como medidas activas de formación para recolocar mano de obra en funciones críticas de la cadena logística y de producción. La organización considera prioritario combinar apoyo financiero temporal con políticas de acompañamiento laboral y formación en competencias digitales y de gestión logística que mejoren la adaptabilidad del sector. FIAB advierte que sin estas herramientas existe riesgo de ajuste de plantilla en compañías con márgenes ya reducidos por la subida de costes.
Respecto a la sostenibilidad y la transición tecnológica, la federación plantea que las ayudas se diseñen de manera que no penalicen la inversión en envases reutilizables o en eficiencia energética; por el contrario, sugiere que parte del apoyo esté condicionado a proyectos que aceleren la reducción de consumo energético y la huella logística. Entre las propuestas concretas figuran incentivos a la electrificación de flotas internas, soporte a la implantación de sistemas de gestión energética en plantas y programas de eficiencia en la cadena de frío que reduzcan costes operativos a medio plazo.
Para avanzar en estas propuestas, FIAB pide diálogo inmediato con los ministerios competentes y con las autoridades portuarias y aduaneras para implementar medidas de carácter temporal y escalable según la evolución del conflicto y de los mercados. La patronal prevé revisar periódicamente el alcance de las ayudas y de las exenciones fiscales propuestas en función de indicadores de coste de transporte, primas de seguro y precios energéticos. El objetivo declarado es blindar la capacidad exportadora del sector agroalimentario español y proteger el empleo mientras se reconstruyen cadenas de suministro más resilientes y diversificadas.
La federación concluye que la conjunción de apoyos financieros, alivios fiscales temporales y modernización administrativa es la vía más eficaz para que la industria alimentaria mantenga su competitividad internacional y su papel como suministrador estable de alimentos. FIAB solicita que las medidas se adopten con carácter inmediato y con criterios transparentes de seguimiento para garantizar que las empresas que realmente sufren los sobrecostes sean las beneficiarias directas de los instrumentos propuestos.
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