Tres novillas preñadas de raza Rubia Gallega se adjudicaron íntegramente en la subasta celebrada en A Fonsagrada, organizada por la Asociación de Criadores de Raza Rubia Gallega (Acruga), con un precio medio de 3.200 euros por ejemplar y compradores procedentes fuera de Galicia. Todas las novillas presentadas se adjudicaron, lo que refleja demanda sostenida por ejemplares seleccionados para la recría y la mejora genética del vacuno de carne.
Las pujas se cerraron con la primera novilla adjudicada al precio de salida de 2.900 euros, la segunda también en 2.900 euros y la tercera alcanzando los 3.800 euros, lo que sitúa el valor medio de la operación en 3.200 euros por cabeza. Las tres novillas tenían edades comprendidas entre 22 y 28 meses y estaban preñadas entre 3 y 8 meses; nacieron en explotaciones de Becerre, Cervantes y Castro de Rei y fueron seleccionadas previamente en el centro de recría de la Granja Gayoso Castro. El precio medio alcanzado fue de 3.200 euros, un indicador concreto del interés por animales con aptitudes reproductoras y genéticas contrastadas.
Según César Dorado, presidente de Acruga, el desarrollo de estas pujas y la participación de compradores de fuera de la comunidad ponen de manifiesto la proyección de la raza: un ganadero de Sevilla se adjudicó dos de las novillas subastadas y una ganadera con explotación en Baleira compró la restante. Un ganadero sevillano adquirió dos ejemplares, un ejemplo claro de cómo la reputación de la Rubia Gallega impulsa su implantación en explotaciones selectas fuera de Galicia.
Impacto y perspectivas
La adjudicación completa de los ejemplares y la presencia de compradores de regiones distintas a la de origen generan dos efectos directos: por un lado, refuerzan el valor comercial de la Rubia Gallega como raza de carne de alta calidad; por otro, favorecen la difusión de su material genético en explotaciones que buscan mejorar rendimientos y conformación cárnica. La selección previa en centros como la Granja Gayoso Castro agiliza la comercialización de animales aptos para programas de recría y reduce la incertidumbre sanitaria y de rendimiento para el comprador.
En términos prácticos, la combinación de edades entre 22 y 28 meses y preñeces de 3 a 8 meses ofrece ventajas en plazos productivos a los nuevos compradores, que pueden planificar incorporaciones a sus lotes de cría con expectativas claras de producción futura. La demanda observada en A Fonsagrada puede incentivar a otros ganaderos a participar en las subastas que Acruga organizará a lo largo de 2026, así como a invertir en mejora genética y trazabilidad para acceder a mercados más amplios.
A corto y medio plazo, la pujanza por novillas seleccionadas tiende a generar señales de mercado: precios de referencia que premian la calidad genética y sanitaria, interés de compradores de fuera de la comunidad autónoma y mayor movilidad de reproductores. Para los criadores gallegos, estas dinámicas suponen una oportunidad para diversificar clientes y consolidar canales comerciales; para los compradores foráneos, representan una vía para incorporar características de la Rubia Gallega en sistemas de cría especializados.
La subasta de A Fonsagrada deja constancia de que las iniciativas de selección y comercialización de Acruga están teniendo impacto en la demanda real, y abre perspectivas de colaboración entre centros de recría, asociaciones de criadores y explotaciones que buscan incorporar razas autóctonas de calidad. Acruga anuncia la continuación de su calendario de subastas y actividades de promoción durante 2026 para facilitar la colocación de ejemplares seleccionados y apoyar la modernización del sector ganadero en España.
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