La Red de Uso Eficiente del Nitrógeno en Agricultura (RUENA) celebró en abril de 2026 en Lleida su XXI Reunión anual centrada en la fertilización en sistemas de regadío, con más de 85 participantes entre investigadores, técnicos, empresas y administraciones. El encuentro puso el foco en herramientas prácticas y tecnologías que mejoran la eficiencia del nitrógeno ante la coyuntura de precios y las exigencias ambientales actuales.
Ponencias y debates técnicos
La sesión inaugural incluyó una charla sobre el papel del nitrógeno en el legado de cultivos precedentes, medida con imágenes satelitales y vinculada a la planificación del abonado en la explotación, lo que permite identificar efectos residuales de nitrógeno y ajustar dosis posteriores. Expertos analizaron sistemas de riego del Valle del Ebro y su influencia en la gestión de nutrientes, con presentaciones sobre la situación del sector frutícola en Cataluña, el uso del DRIS para decisiones en cultivos leñosos de alto valor y balances agronómicos y ambientales del doble cultivo en la región.
La discusión técnica también abordó casos prácticos en herbáceos del norte del valle, donde el uso de abonos orgánicos combinado con prácticas agronómicas ajustadas puede reducir pérdidas de nitrógeno y mejorar la disponibilidad para cultivos sucesores. Se puso énfasis en medidas que reducen lixiviación y emisiones, como la sincronización del suministro con la demanda del cultivo y la optimización de la frecuencia y dosis en fertirrigación.
La tarde se dedicó a comunicaciones de jóvenes investigadores, con siete ponencias que cubrieron teledetección, fertirrigación, emisiones de N2O y NH3, uso de purines y bioestimulantes. El jurado eligió como ganador a Raúl San Juan Heras por su trabajo sobre la influencia de la proporción y densidad de siembra de cubiertas vegetales en la dinámica del nitrógeno del suelo y los cultivos posteriores, concediendo un premio dotado con 1.000 euros. Las presentaciones mostraron cómo medidas como cubiertas y control de densidades afectan directamente la disponibilidad y pérdidas de N.
La mesa redonda, con representación científica, administrativa y de agricultores, vinculó el aumento de costes de los fertilizantes con la necesidad de adoptar tecnologías de precisión y productos alternativos: mayor uso de análisis de suelo y planta, teledetección para mapas de necesidad, fertirrigación variable y productos que recuperan nutrientes. Los participantes coincidieron en que la presión de precios y las restricciones ambientales impulsan la transición hacia estrategias que reducen dosis ineficientes y aumentan la rentabilidad por unidad de nitrógeno aplicado.
Visitas técnicas y ejemplos de práctica
Las visitas técnicas incluyeron un recorrido por un laboratorio puntero en análisis de suelo, agua y planta, donde se destacó que la calidad y rapidez de los resultados son determinantes para planes de abonado ajustados; estos análisis serán aún más relevantes con la entrada en vigor del Real Decreto de Nutrición Sostenible, que orienta a basar los planes de fertilización en resultados analíticos. Los técnicos subrayaron la relación directa entre análisis precisos y la reducción de aplicaciones innecesarias que generan costes y pérdidas ambientales.
La jornada finalizó con la visita a una gran explotación vitivinícola que aplica agricultura ecológica y técnicas de precisión: más de 2.000 hectáreas de viñedo gestionadas con cubiertas vegetales, distintos sistemas de riego, teledetección a varias escalas, y plantas de compostaje y depuración. Este ejemplo práctico evidenció cómo la combinación de cubiertas, gestión del riego y reciclado de subproductos permite reducir la dependencia de insumos minerales y mejorar la eficiencia del uso del nitrógeno en el cultivo.
RUENA confirmó la renovación del convenio con las empresas patrocinadoras del programa y anunció la celebración de la XXII Jornada en Valencia en 2027, con el apoyo del IVIA, como una oportunidad para profundizar en el despliegue de tecnologías y en la evaluación de nuevas soluciones como los productos RENURE, que recuperan nutrientes de subproductos para su retorno seguro al campo. Entre las prioridades para los próximos meses figuran la validación en campo de alternativas a las fuentes minerales, la formación a técnicos y agricultores en agricultura de precisión y la armonización de criterios analíticos para planes de abonado.
La conclusión general de la XXI Reunión es clara: la combinación de teledetección, fertirrigación más precisa, análisis de suelo y planta, cubiertas vegetales y recuperación de nutrientes ofrece una vía directa para reducir costes y emisiones sin comprometer rendimiento. Para avanzar, el sector demanda mayor transferencia de conocimiento, incentivos a la implementación tecnológica y marcos regulatorios que faciliten el uso seguro de nutrientes recuperados. Más información y recursos están disponibles en la web oficial de RUENA: https://www.ruena.org
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