Catalunya ha detectado nueve nuevos casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes localizados dentro del perímetro catalogado como de alto riesgo, con positivos en Molins de Rei, Castellbisbal y Sant Cugat del Vallès. Las detecciones se produjeron durante la última semana y forman parte del programa de vigilancia activa que mantiene la Conselleria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación. Se han confirmado 9 nuevos positivos en ese tramo de control, todos vinculados a la fauna silvestre en la misma área de riesgo.
Durante la última semana se procesaron 380 muestras de jabalíes, de las que 371 resultaron negativas y el resto positivas, lo que sitúa la tasa de resultados positivos en torno al 2,4% sobre las muestras analizadas en ese periodo. Los análisis se realizan mediante técnicas moleculares en laboratorios autorizados y forman parte de la estrategia de detección temprana para limitar la expansión del virus. De las 380 muestras analizadas, el 2,4% fueron positivas, un indicador que las autoridades están monitorizando de forma continua.
En el cómputo acumulado desde el inicio del seguimiento del brote se han analizado varios miles de jabalíes y se contabilizan más de tres centenares de ejemplares con presencia del virus, cifras que las autoridades usan para calibrar las medidas de control y vigilancia. Fuera de las zonas catalogadas de alto y bajo riesgo, las capturas registradas en el territorio autonómico muestran una reducción puntual de batidas en determinadas fechas, lo que condiciona las cifras de gestión cinegética y requiere ajustes operativos.
Medidas y seguimiento
La Conselleria ha aprobado adelantar al mes de junio el inicio del periodo hábil de caza para jabalí con el objetivo de reforzar el control cinegético y reducir la densidad poblacional en las áreas afectadas. Esta medida se complementa con la intensificación de la vigilancia, la búsqueda y retirada segura de cadáveres, y la coordinación con entidades cinegéticas y servicios veterinarios para optimizar la captura selectiva y el muestreo. El adelanto del periodo de caza a junio se entiende como una herramienta para disminuir el riesgo de transmisión entre jabalíes y hacia explotaciones porcinas, junto a otras actuaciones de bioseguridad.
Las autoridades han señalado que el plan operativo incluye protocolos para el manejo de animales cazados y cadáveres, reglas de transporte y almacenamiento de muestras, y refuerzo de la comunicación a titulares de explotaciones para extremar medidas preventivas. Se prevé mantener la vigilancia ambiental y en puntos críticos mediante muestreos periódicos, y adaptar los recursos de laboratorio a la demanda de pruebas. También se han intensificado los controles para evitar movimientos de animales y productos que puedan favorecer la dispersión del virus.
En paralelo, la Administración estudia incorporar o ampliar herramientas tecnológicas y logísticas que mejoren la detección y el seguimiento, como mayor uso de sistemas de geolocalización para mapas de riesgo, tecnologías de análisis rápido en campo y coordinación con equipos de búsqueda con perros especializados. Estas iniciativas buscan acortar los tiempos de respuesta ante nuevos hallazgos y priorizar intervenciones en los focos con mayor riesgo de transmisión.
Para las explotaciones porcinas, las recomendaciones se centran en reforzar la bioseguridad perimetral, limitar accesos no controlados, desinfecciones en entradas y vehículos, y protocolos estrictos para el manejo de personal y materias primas. Las autoridades recuerdan que la protección de las granjas es clave para evitar impactos en la producción y en la comercialización, y que cualquier sospecha debe comunicarse inmediatamente al servicio veterinario competente.
El escenario a corto y medio plazo seguirá marcado por la vigilancia intensiva y la adaptación de las medidas de control a la evolución epidemiológica en campo. Las autoridades sanitarias y cinegéticas han manifestado su compromiso de mantener informados a los profesionales del sector y a la ciudadanía sobre nuevas detecciones y acciones a desarrollar, con el objetivo de contener la PPA en la fauna silvestre y reducir el riesgo para la producción porcina.
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