Tomás Rodríguez: Bienestar animal, palanca de competitividad
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Tomás Rodríguez: Bienestar animal, palanca de competitividad

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Tomás Rodríguez: Bienestar animal, palanca de competitividad

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Según Tomás Rodríguez, director de la Organización Interprofesional del Ovino y Caprino de Carne (Interovic), el bienestar animal ha dejado de ser solo una obligación normativa y se está consolidando como una ventaja competitiva para las explotaciones españolas en 2026, capaz de abrir mercados y mejorar la rentabilidad a través de la certificación y la mejora continua. Esta entrevista recoge su visión sobre el modelo B+, el esquema BAIE y las herramientas prácticas que ya están impulsando cambios en granja y en la relación con la industria y la distribución. En su diagnóstico, la demanda del mercado exige no solo cumplimiento legal sino trazabilidad y pruebas de condiciones de crianza, lo que convierte al bienestar certificado en un requisito comercial y en una palanca de valor.

Modelo B+: un estándar de mejora continua

El modelo B+ es, según Rodríguez, el nivel más exigente dentro del esquema BAIE y adopta un enfoque integral que integra cinco dimensiones interrelacionadas: comportamiento animal, sanidad, instalaciones, alimentación y gestión de la explotación. B+ es el nivel más exigente dentro del esquema BAIE y cubre cinco dimensiones y su implementación exige pasar de comprobaciones puntuales a sistemas de gestión que documenten, midan y demuestren mejora año tras año. Esta lógica replica en la granja la cultura de calidad propia de la industria alimentaria, con registros, indicadores y revisiones periódicas que transforman prácticas individuales en procesos certificables.

Qué exige B+ en la granja y cómo se implementa

B+ no plantea únicamente requisitos físicos, sino procedimientos: registro sistemático de tratamientos y mortalidad, indicadores de bienestar, protocolos de manejo y formación continuada del personal y auditorías acreditadas por terceros. BAIE es el único sistema de certificación acreditable en la UE para pequeños rumiantes, reconocido bajo la norma UNE-EN ISO/IEC 17065 y supervisado por ENAC, lo que aporta credibilidad comercial frente a distribuidores y consumidores. En la práctica, la adopción se basa en la implantación gradual de herramientas digitales sencillas para el registro y en la realización de evaluaciones periódicas que permitan medir mejoras y establecer planes de acción concretos.

Las explotaciones que incorporan estos sistemas detectan con más rapidez problemas sanitarios, optimizan tratamientos y mejoran parámetros productivos sin necesidad de grandes inversiones en infraestructuras; el principal cambio requerido es de gestión y cultura. La introducción de indicadores objetivos facilita la toma de decisiones (por ejemplo, tasas de reposición, índices de mortalidad, registros de calidad de leche o carne) y posibilita comparar resultados entre meses y campañas, lo que convierte la certificación en una herramienta práctica de gestión.

Beneficios para rentabilidad y posicionamiento

Rodríguez subraya que la certificación B+ genera ventajas comerciales concretas: acceso a canales especializados, mayor potencial de precio y argumentos para negociar condiciones con la industria y la distribución. Desde la óptica productiva, la mejora sanitaria y el manejo que exige B+ reducen pérdidas y pueden elevar la productividad por animal, mientras que desde el marketing la certificación ofrece al consumidor un relato verificable sobre cómo se producen los alimentos. El resultado esperado es una doble ganancia: optimización de costes internos y mejor posicionamiento en cadenas que valoran trazabilidad y bienestar.

El director de Interovic insiste en que el retorno no depende tanto de inversiones en obra como de la disciplina en el uso de registros, la formación del personal y la capacidad de demostrar mejoras mediante auditorías y datos, lo que convierte a la certificación en una herramienta de gestión y no solo en un sello comercial.

El papel de Interovic y el despliegue en el sector

Interovic desempeña tres funciones clave: diseñar el estándar, facilitar el acceso al proceso de certificación y comunicar su valor al mercado, explica Rodríguez, lo que busca que la certificación se traduzca en demanda real y mejores condiciones de negociación para los ganaderos. Para facilitar la adopción, la interprofesional trabaja en materiales formativos, guías prácticas y en fomentar la colaboración entre explotaciones, transformadores y distribuidores para crear cadenas de valor alineadas con el estándar.

La estrategia de despliegue contempla apoyo técnico en granja, formación modular para equipos y el desarrollo de herramientas digitales que simplifiquen el registro de indicadores, así como campañas de comunicación dirigidas a distribuidores y consumidores para dar visibilidad a los productos certificados. El objetivo es crear incentivos reales en el mercado que recompensen a quien certifica y mejora sus prácticas.

Mensaje para los ganaderos y perspectivas 2026 en adelante

El mensaje de Tomás Rodríguez a los productores es claro: aquello que ya hacen bien puede y debe demostrarse, y quien certifique hoy se posicionará por delante de la competencia en los próximos años. Adoptar B+ significa anticiparse a exigencias de compradores y consumidores y transformar el cuidado animal en un activo comercial medible. De cara al futuro inmediato se espera que la digitalización del registro de datos, la formación continuada y la integración de indicadores en la gestión diaria aceleren la adopción del estándar y consoliden al bienestar animal certificado como factor diferenciador en las negociaciones comerciales y en el acceso a nuevos canales.

Para 2026 y años siguientes, la previsión de Interovic es que el modelo B+ deje de ser una excepción y pase a formar parte del núcleo de gestión de muchas explotaciones de ovino y caprino que aspiren a competir en mercados exigentes, siempre apoyado en auditorías acreditadas y en la colaboración entre todos los eslabones de la cadena.

Foto - img.interempresas.net

Sujets: Ovino & Caprino, Bienestar animal, Calidad & Seguridad alimentaria

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