Según Juan Manuel Coello De Paz, director de Operaciones de Patatas Meléndez, la compañía prioriza la producción propia y la planificación integral para ganar independencia y aportar mayor valor a la cadena en 2026. En su análisis, la campaña actual avanza con indicadores positivos en calidad, aunque condicionada por la meteorología y por la necesidad de ajustar volúmenes para evitar presiones en precio. La empresa combina acuerdos con productores, innovación en campo y procesos industriales para garantizar suministro estable y mejorar la trazabilidad y la conveniencia para el consumidor.
Planificación y producción propia
Coello De Paz explica que la estrategia se apoya en programas agrícolas definidos y en acuerdos estables con agricultores, concebidos para anticipar volúmenes y minimizar la volatilidad del mercado. La compañía está reforzando la producción propia mediante inversión dirigida a ampliar superficie controlada y a integrar cultivos bajo estándares homogéneos de calidad y trazabilidad. En paralelo, se promueven contratos plurianuales con agricultores y programas de suministro con previsiones temporales (trimestrales y anuales) que permiten ajustar plantaciones y logística según la demanda.
La planificación abarca desde la siembra hasta la industrialización: calendarios agrícolas revisados en función de la meteorología, sistemas de riego y protocolos de almacén que reducen mermas. Para mejorar la eficiencia se implantan prácticas que optimizan insumos y energía y se integran herramientas digitales que facilitan la toma de decisiones agronómicas y operativas. El objetivo declarado es ganar previsibilidad sin renunciar a la flexibilidad necesaria ante eventos climáticos.
Eficiencia, innovación y retos de costes
El responsable de Operaciones reconoce que la rentabilidad sigue siendo un desafío por los incrementos estructurales en costes de fertilizantes, energía y combustible, que obligan a modelar distintos escenarios de producción y precio. Para contener presión sobre márgenes, Patatas Meléndez aplica medidas concretas: mejora de la eficiencia energética en plantas, optimización de rutas logísticas, digitalización de procesos y adopción progresiva de soluciones de agricultura de precisión. Estas actuaciones buscan reducir consumo de insumos por hectárea y mejorar la calidad comercial que permite acceder a canales con mayor valor añadido.
Entre las innovaciones en campo y fábrica se incluyen sensores de humedad y nutrientes, telemetría para ajustar riegos y fertilización, y automatización en almacenes que acelera la manipulación y mejora la trazabilidad. Estas tecnologías no sustituyen la gestión agronómica experta, sino que permiten afinar decisiones, reducir variabilidad y medir resultados con indicadores operativos más precisos.
Respuesta del mercado nacional y relación con la gran distribución
A nivel nacional, la demanda se mantiene estable y el consumidor muestra mayor exigencia en origen, conveniencia y trazabilidad; la patata nacional se beneficia de esa preferencia por proximidad. En la relación con la gran distribución, la tendencia es hacia modelos cada vez más colaborativos y planificados, con programas de suministro que favorecen la estabilidad y la reducción de desequilibrios entre oferta y demanda. Patatas Meléndez prioriza acuerdos que combinen previsibilidad para el minorista y garantías de volumen y precio para el productor.
Esta colaboración se traduce en iniciativas conjuntas para lanzar formatos convenientes, mejorar etiquetado y reforzar señales de calidad y origen en lineales. Además, la planificación conjunta permite modular la oferta en picos de consumo y minimizar excedentes en campañas concretas, protegiendo precios y márgenes en la cadena.
Mercados internacionales y estrategia de exportación
En el exterior, la compañía detecta oportunidades en nichos que valoran calidad, frescura y servicio, frente a la competencia de países del norte de Europa. La exportación forma parte del crecimiento, pero con un enfoque selectivo y orientado a valor: priorizará mercados donde la patata española ofrezca ventaja de calendario, calidad y logística. Esto implica análisis de coste-logística, adaptación de envases y cumplimiento de requisitos fitosanitarios y de trazabilidad solicitados por clientes internacionales.
Coello De Paz subraya que la estrategia comercial internacional no busca competir únicamente por volumen, sino por soluciones integradas (suministro programado, formatos y servicios) que incrementen el valor por tonelada exportada. La empresa trabaja en fortalecer la cadena de servicio posventa y en asegurar plazos y condiciones para atender demandas estacionales en mercados concretos.
Perspectivas y prioridades para el horizonte próximo
De cara a los próximos meses, las prioridades son consolidar la producción propia, avanzar en digitalización y mantener acuerdos estables con agricultores y distribuidores para ganar previsibilidad. La adaptación a la variabilidad climática y el control de costes operativos seguirán condicionando decisiones de siembra y de comercialización. En este contexto, la combinación de planificación, innovación y colaboración entre todos los eslabones es la receta que propone la compañía para asegurar suministro, calidad y competitividad en 2026 y siguientes.
Como conclusión, Patatas Meléndez afronta el ciclo actual con una estrategia que integra producción propia, herramientas digitales y contratos más planificados para mitigar riesgos y añadir valor; el reto será equilibrar esa visión con la gestión del coste y la respuesta a las demandas cambiantes del mercado.
Foto - ecomercioagrario.com