Pacto por el Medio Rural de Asturias: 500 M€ y críticas de URA
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Pacto por el Medio Rural de Asturias: 500 M€ y críticas de URA

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Pacto por el Medio Rural de Asturias: 500 M€ y críticas de URA

Джерело: AGRONEWS Всі новини джерела

El Principado de Asturias presenta en Bruselas el Pacto por el Medio Rural, una estrategia regional dotada con casi 500 millones de euros destinada a reforzar la viabilidad del campo y condicionar el reparto de fondos públicos hasta 2030. El Gobierno regional defiende que el documento establece prioridades claras para frenar el abandono y mejorar la rentabilidad de las explotaciones mediante la modernización y la sostenibilidad de los modelos productivos. La presentación en la capital europea busca también proyectar internacionalmente las políticas asturianas y abrir vías de cooperación y financiación con programas comunitarios. La eficacia del plan, según la propia Consejería, dependerá de la capacidad de la administración para convertir líneas estratégicas en ayudas concretas y infraestructuras tangibles en el territorio.

El documento recoge 120 medidas previstas hasta 2030 y estructura sus ejes en torno al relevo generacional, la sanidad animal, el fomento del pastoreo, la mejora de servicios públicos en zonas rurales y la modernización de explotaciones. Entre las medidas figuran incentivos a la incorporación de jóvenes, programas de formación técnica, acciones para digitalizar explotaciones y apoyos a modelos de producción que reduzcan costes y huella ambiental. El plan plantea además instrumentos de gobernanza para coordinar administraciones, organizaciones agrarias y agentes locales con el fin de acelerar la ejecución y el seguimiento de resultados. La administración regional ha apostado porque las medidas incluyan indicadores de seguimiento para evaluar impacto económico y social a lo largo de la próxima década.

En términos presupuestarios, el Pacto asigna partidas concretas a prioridades señaladas por el Ejecutivo: 60 millones de euros para la mejora de la sanidad animal y una inversión de 15 millones dirigida específicamente al impulso del pastoreo y manejo extensivo. Estas dotaciones pretenden reducir brotes sanitarios, mejorar la trazabilidad y facilitar el acceso de las explotaciones a mercados con requisitos de calidad y bioseguridad más exigentes. Además se reservan fondos para la modernización de instalaciones y para facilitar la adaptación de explotaciones a prácticas sostenibles que aumenten la rentabilidad a largo plazo. El documento contempla también actuaciones sobre servicios básicos en el medio rural, como infraestructuras viarias y redes digitales, que condicionan la capacidad productiva y la fijación de población.

El pacto cuenta con la firma de varias organizaciones agrarias y actores institucionales: COAG, USAGA, UCA, cooperativas agrarias, la Universidad de Oviedo y la Federación Asturiana de Concejos, entre otros, según la comunicación oficial. No obstante, la adhesión no es unánime y el proceso de representación ha generado controversia sobre quiénes participan en la interlocución con la administración. La presencia en la delegación que presentó el plan en Bruselas de determinadas organizaciones ha sido señalada como problemática por colectivos que se sienten excluidos del diseño y la toma de decisiones. La Consejería sostiene que la concertación ofrece mayores garantías para ejecutar inversiones y aplicar marcos regulatorios estables.

La Unión Rural Asturiana (URA) cuestiona el contenido y la legitimidad del pacto y se ha desmarcado del proceso por considerar que el documento carece de una memoria económica verificable y de garantías de participación inclusiva. URA afirma representar a una parte significativa del sector primario regional y señala que la proyección en Bruselas responde, a su juicio, a una estrategia de imagen de la Consejería. Según este colectivo, la iniciativa incluye actuaciones relevantes enunciadas sin un calendario de desembolso verificable ni mecanismos claros para fiscalizar la llegada efectiva de fondos a explotaciones y servicios rurales. URA también critica la incorporación de asociaciones que, sostiene, no tienen representación en órganos consultivos regionales, lo que, en su opinión, disminuye la legitimidad del pacto.

Los sindicatos firmantes defienden su adhesión como herramienta para asegurar inversiones y estabilidad normativa, y el Ejecutivo insiste en que el texto supone un compromiso con plazos y objetivos definidos para la próxima década. Las partes pro-pacto argumentan que la participación en la hoja de ruta permite condicionar la ejecución presupuestaria y priorizar proyectos con impacto en empleo, producción y sostenibilidad. A su vez, la Consejería anuncia que comienza ahora la fase de implementación, que incluirá la apertura de convocatorias, la definición de criterios de selección y mecanismos de seguimiento técnico y financiero. La transformación de medidas en ayudas directas y obras sobre el terreno será determinante para la percepción del plan entre profesionales y ayuntamientos rurales.

El impacto esperado, condicionado a una ejecución ordenada, puede traducirse en una mejora de la rentabilidad de explotaciones por reducción de costes sanitarios, mayor acceso a mercados y mayor atractivo para relevo generacional si se combinan apoyos económicos con formación y modernización tecnológica. Sin embargo, los riesgos incluyen la dispersión de recursos en acciones de corto plazo, la falta de indicadores claros de resultados y la persistencia de problemas estructurales como la estacionalidad, los costes de producción y la conectividad. Para mitigar esos riesgos, expertos y representantes del sector recomiendan plantear contratos-programa por territorio, indicadores cuantificables (por ejemplo, número de incorporaciones jóvenes, reducción de brotes sanitarios, hectáreas en pastoreo gestionado) y transparencia en la asignación de fondos.

La balanza entre expectativa y escepticismo marca el debate actual en Asturias: el Pacto por el Medio Rural establece un marco con recursos y prioridades que, en teoría, pueden frenar el declive rural y mejorar la sostenibilidad productiva, pero su éxito dependerá de la capacidad administrativa para ejecutar inversiones verificables, garantizar inclusión en la gobernanza y traducir las líneas estratégicas en medidas operativas sobre el terreno durante los próximos años. Los próximos pasos formales incluyen la apertura de convocatorias y la puesta en marcha de sistemas de seguimiento que permitan evaluar, con datos verificables, el impacto económico y social del plan hasta 2030.

Foto - www.agrodigital.com

Теми: Sanidad veterinaria, Agricultura sostenible, PEPAC & Desarrollo rural

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