Pedro Parias: El agua sobra en la ciudad y falta en el campo
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Pedro Parias: El agua sobra en la ciudad y falta en el campo

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Pedro Parias: El agua sobra en la ciudad y falta en el campo

Джерело: AGRONEWS Всі новини джерела

Pedro Parias, secretario general de Feragua, alerta que "queda un día menos para la próxima sequía" y reclama impulsar de forma inmediata la reutilización de aguas urbanas para riego agrícola como medida de prevención frente al riesgo hídrico. Parias plantea la reutilización como una solución práctica y disponible que podría mitigar la presión sobre embalses y acuíferos en zonas agrícolas con déficit estructural de agua y demanda creciente de riego.

Reutilización urbana como recurso estratégico

Empresas de suministro urbano y operadores de depuración señalan que las ciudades generan volúmenes constantes de efluentes que, una vez tratados con procesos terciarios y postratamientos específicos, pueden destinarse a usos agrícolas. Alejandro Prat, jefe de Aguas Territoriales de la empresa sevillana Emasesa, explica que la depuradora de El Copero dispone de una capacidad de regeneración notable y que, técnicamente, ese caudal puede adaptarse para usos no potables agrícolas tras los tratamientos necesarios. La capacidad de tratamiento de El Copero, en torno a 255.000 metros cúbicos diarios, sitúa a las infraestructuras urbanas como fuentes estables y previsibles frente a la variabilidad de la lluvia y los caudales superficiales.

Emasesa ha cuantificado demandas potenciales locales y calcula que la utilización de aguas regeneradas podría cubrir consumos de instalaciones deportivas, universidades y espacios públicos, y también abastecer riegos. La compañía estima una demanda potencial identificada en su área próxima a 3,7 millones de metros cúbicos al año, cifra que representa solo una fracción de la producción regenerada disponible si se desarrollaran las canalizaciones y permisos necesarios. La demanda potencial estimada de 3,7 millones m3/año pone de manifiesto el desfase entre capacidad de generación y uso efectivo en el entorno agrícola.

Las simulaciones técnicas realizadas por operadores muestran además ejemplos concretos de impacto: la reutilización agregada de efluentes urbanos de una gran área metropolitana podría, en plazos de pocos años, sustituir desembalses o complementar recursos para regar cultivos sensibles al agua, como el olivar intensivo. Emasesa ejemplifica que, con un uso concentrado y planificado, los volúmenes regenerados podrían equivaler a llenar embalses medios o abastecer miles de hectáreas de cultivo en períodos cortos. Una estimación plantea que ese caudal urbano agregado podría llenar un embalse de 500 hectómetros cúbicos en cinco años, lo que ilustra el potencial acumulado de las aguas regeneradas si se aprovechan a escala regional.

Barreras técnicas y económicas para el riego

A pesar del potencial, existen pasos técnicos obligatorios antes de usar estas aguas en agricultura: además del tratamiento terciario, es preciso aplicar procesos adicionales para eliminar sales, boratos u otros compuestos específicos según destino y normativa, y construir infraestructura de impulsión y distribución hasta las parcelas. Estos postratamientos y obras suponen inversiones que deberán repartirse entre administraciones, operadores y usuarios agrícolas, y requieren modelos tarifarios claros que eviten sobrecostes que hagan inviable su uso en explotaciones con márgenes ajustados.

El régimen de concesiones y permisos es otra barrera decisiva: la cesión del recurso regenerado y su autorización para usos agrícolas corresponden a las confederaciones hidrográficas y autoridades competentes, que deben integrar estas fuentes en las planificaciones hidrológicas y en los planes de explotación de cuenca. Operadores y regantes coinciden en que la tramitación administrativa puede alargar varios años la puesta en marcha efectiva, incluso cuando las infraestructuras de depuración ya disponen de capacidad técnica.

Impacto directo en el olivar y la planificación de riego

Para el olivar, sector relevante en muchas cuencas, la reutilización aporta una alternativa para asegurar riegos en superficies sensibles al déficit hídrico y para modernizar esquemas de gestión del agua en regadíos. La posibilidad de regar 10.000 hectáreas de olivar con agua regenerada desde un gran núcleo urbano es un ejemplo de aplicación directa que los agricultores demandan en las zonas colindantes a grandes depuradoras. La integración de este recurso en planes de modernización de regadíos permitiría además liberar aguas superficiales destinadas a caudal ecológico o a otros usos prioritarios.

Riesgos y gobernanza: evitar soluciones parciales

Asociaciones de operadores y expertos en riesgos hidroclimáticos advierten que la mejora coyuntural de reservas por periodos húmedos no resuelve vulnerabilidades estructurales y que la reutilización debe coexistir con otras medidas: reducción de fugas, protección de acuíferos, digitalización de redes y diversificación mediante desalación y otras alternativas. Las políticas públicas tienen que articular incentivos, manuales técnicos de calidad del agua regenerada para riego y esquemas de financiación que permitan amortizar las obras de transporte y los tratamientos complementarios.

Perspectiva y hoja de ruta práctica

Regantes y operadores proponen una hoja de ruta centrada en tres ejes: planificar concesiones y usos en las confederaciones para integrar el agua regenerada en la programación hidrológica; ejecutar proyectos pilotos de conexión entre depuradoras y zonas de regadío para demostrar viabilidad técnica y coste-efectividad; y diseñar modelos tarifarios y subvenciones temporales para amortizar inversiones iniciales. Estas medidas buscan convertir un recurso urbano estable en una herramienta de resiliencia agrícola frente a la sequía y al cambio climático.

Conclusión: oportunidad para el campo

La reutilización de aguas depuradas aparece en 2026 como una oportunidad tangible para el regadío, especialmente para el olivar en áreas periurbanas, siempre que se superen las barreras técnicas, financieras y administrativas. Actuar ahora en conectar capacidades de depuración con demandas agrícolas puede reducir la fragilidad frente a la próxima sequía y transformar un excedente urbano en recurso productivo y sostenible para el campo.

Foto - imagenes.elpais.com

Теми: Olivar & Aceite de oliva, Agricultura sostenible, Gestión del agua & Regadíos (Tajo-Segura)

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