Cuatro días de fobia a la tormenta en la Ribeira Sacra
close_up

Цей сайт використовує файли cookie. Дізнайтеся більше про їх використання та змінення налаштувань cookie у вашому браузері. Використовуючи цей сайт, ви погоджуєтеся на використання файлів cookie відповідно до поточних налаштувань браузера Дізнайтесь більше про файли cookie

Cuatro días de fobia a la tormenta en la Ribeira Sacra

Час читання: трохи більше 4 хвилин

Cuatro días de fobia a la tormenta en la Ribeira Sacra

Джерело: AGRONEWS Всі новини джерела

Los viticultores de la Ribeira Sacra afrontan cuatro días de alerta amarilla por tormentas que coinciden con la fase inicial de la cosecha 2026, cuando los brotes y los racimos están en formación y son más sensibles al daño físico y a las enfermedades fúngicas. La activación de la alerta obligará a las bodegas y a las agrupaciones de viticultores a intensificar la vigilancia meteorológica y a acelerar las medidas de protección en parcelas más expuestas. El riesgo no solo es de granizo: las lluvias intensas y el viento pueden provocar erosión en bancales y favorecer condiciones para el oídio y la botritis si se mantienen periodos de humedad alta. La combinación de viento, agua y granizo constituye una amenaza directa sobre rendimientos y calidad, por lo que la toma de decisiones en las próximas 48-96 horas será determinante para minimizar pérdidas.

Medidas preventivas y tecnología

Muchas explotaciones de la zona han comenzado a aplicar protocolos de actuación inmediata: revisión de seguros, protección de infraestructuras y control del drenaje en hileras y caminos para evitar encharcamientos. En parcelas con acceso y tamaño adecuados se están desplegando redes anti-granizo y estructuras móviles que amortiguan el impacto; cuando la instalación de redes no es viable, los viticultores priorizan el despalillado y la poda de formación que reducen la superficie expuesta. La monitorización con drones y sensores de humedad, combinada con imágenes satelitales, permite detectar puntos críticos donde la acumulación de agua o daños iniciales pueden derivar en problemas sanitarios, y programar tratamientos localizados en lugar de tratamientos generales.

Las herramientas de agricultura de precisión ayudan a dirigir recursos: los mapas de vigor obtenidos por teledetección señalan las parcelas con mayor riesgo de pérdida de producción por daños mecánicos; asimismo, los modelos de predicción meteorológica y los avisos de AEMET facilitan la coordinación para proteger activos y ajustar turnos de trabajo. Las agrupaciones y cooperativas están compartiendo protocolos de actuación y listados de proveedores de redes y servicios de dron para acelerar la respuesta comunitaria.

A nivel fitosanitario, la estrategia se centra en evitar que los daños físicos abran vía a enfermedades: limpieza de sarmientos rotos, aireación del dosel para reducir humedad, y tratamientos puntuales en focos detectados por tecnología de campo. Los técnicos recomiendan priorizar la salud estructural de la planta y la calidad de la uva sobre intervenciones químicas masivas en un primer momento, salvo en casos con riesgo claro de infección, donde la aplicación dirigida reduce coste y impacto ambiental.

Impactos económicos y gestión del riesgo

El impacto económico potencial depende de la intensidad del granizo y de la superficie afectada, pero los daños visibles en hojas y racimos se traducen habitualmente en pérdidas de rendimiento y en descenso de la calidad en zonas localizadas. Por ello las bodegas que trabajan con uva de pago y las denominaciones de origen están reforzando el control de calidad en recepción para segregar lotes con posible afectación. Paralelamente, los viticultores revisan las coberturas de sus pólizas: la contratación o actualización de seguros específicos para vendimias dañadas y el uso de cláusulas que contemplen fenómenos meteorológicos extremos son ahora una prioridad administrativa.

Las ayudas y líneas de apoyo público orientadas a inversiones en prevención y adaptación climática pueden agilizar la instalación de medidas físicas y tecnológicas; técnicos de las oficinas agrarias locales señalan que proyectos de agrupamiento para redes anti-granizo o estaciones meteorológicas compartidas reducen los costes unitarios y mejoran la capacidad de respuesta colectiva.

Perspectivas para la cosecha 2026

La evolución del tiempo en los próximos días marcará la realidad de la vendimia 2026 en la comarca: una secuencia de tormentas moderadas puede retrasar la maduración y aumentar la heterogeneidad de los racimos, mientras que un episodio severo de granizo en parcelas clave puede forzar segregaciones y ajustar volúmenes de cosecha. A corto plazo, la recomendación técnica es priorizar la inspección rápida de parcelas tras cada episodio, registrar daños y preparar planes de manejo diferenciados por parcela y por lote para salvaguardar la calidad en bodega.

A medio y largo plazo, la experiencia acumulada empuja hacia la adopción de estrategias de resiliencia: implantación de mallas anti-granizo en parcelas estratégicas, inversión en sistemas de alerta temprana basados en drones y sensórica, y diversificación varietal con combinaciones que equilibren calidad y tolerancia a estrés climatológico. La digitalización de los registros de campo y la coordinación entre viticultores, cooperativas y bodegas permitirán reaccionar con mayor rapidez y asignar recursos donde sean más eficaces.

Conclusión

El periodo de alerta en la Ribeira Sacra representa un desafío inmediato para la cosecha 2026 pero también un estímulo para acelerar la modernización del sector vitivinícola local en materia de prevención y tecnología. La respuesta colectiva —combinando medidas físicas, seguro agrario, y soluciones de agricultura de precisión como drones y teledetección— será clave para limitar daños y proteger la calidad de las uvas en una campaña en la que la gestión del riesgo climático gana peso decisivo.

Foto - img.lavdg.com

Теми: Uva & Vino, Drones en agricultura, Meteorología

Agronews

Новини на тему

Не можете пригадати пароль?

Зв'язатися з редакцією