Alejandro Causapi: eficiencia productiva en ovino y caprino
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Alejandro Causapi: eficiencia productiva en ovino y caprino

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Alejandro Causapi: eficiencia productiva en ovino y caprino

Источник: AGRONEWS Все новости источника

Según Alejandro Causapi, Marketing Manager en Ceva Salud Animal, el principal reto para el ovino y caprino en 2026 es mejorar la eficiencia productiva para que cada animal aporte su máximo valor. En su análisis para este año, Causapi subraya que la combinación de sanidad preventiva, reproducción planificada y tecnologías digitales es la vía directa para aumentar ingresos por unidad animal y reducir costes operativos. El objetivo clave para 2026 es que cada animal aporte el máximo valor posible mediante sanidad, reproducción y digitalización integradas.

Avances en sanidad y manejo que transforman la explotación

La sanidad animal se ha orientado claramente hacia la prevención y la gestión planificada en 2026, con programas sanitarios estructurados y protocolos de bioseguridad que implican al veterinario como asesor estratégico. Este enfoque preventivo, apoyado por mejores herramientas diagnósticas y vacunas más específicas, reduce la aparición de brotes y las pérdidas productivas asociadas a enfermedades reproductivas y víricas. Como ejemplo concreto, la detección precoz de procesos abortivos y la vacunación dirigida han permitido a explotaciones optimizar lotes reproductivos y acortar tiempos de retirada productiva cuando se implementan protocolos de manejo.

La reproducción y la mejora genética mantienen un papel central para elevar la eficiencia por animal, especialmente en explotaciones de tamaño reducido donde cada macho o hembra cuenta. La planificación reproductiva, el control de enfermedades reproductivas y el uso de tecnologías reproductivas son medidas que incrementan la proporción de animales productivos por ciclo y mejoran la rentabilidad. Para facilitar el intercambio de experiencias y soluciones, Ceva organiza mesas con tres actores clave —ganadero, veterinario y mejora genética— que aportan visiones complementarias sobre cómo sincronizar sanidad, genética y manejo.

Tecnologías que ya influyen en la toma de decisiones

La digitalización está cambiando la gestión diaria en las granjas: el registro y análisis de datos reproductivos, sanitarios y productivos permiten decisiones objetivas y una planificación más precisa. Herramientas de monitoreo (sensores de actividad, seguimiento de consumo y controles de temperatura) y plataformas de datos ayudan a detectar desvíos de salud y fertilidad antes de que se traduzcan en pérdidas económicas. Además, la robotización y automatización en tareas como el ordeño, la alimentación y el control ambiental reducen la dependencia de mano de obra y minimizan errores humanos, lo que repercute directamente en la eficiencia por animal.

Retos prioritarios para 2026 y horizonte cercano

De cara al futuro inmediato, los ganaderos deben priorizar: 1) consolidar programas sanitarios preventivos que integren diagnóstico, vacunación y bioseguridad; 2) implantar herramientas de gestión reproductiva y genética orientada a longevidad y productividad; y 3) avanzar en digitalización y automatización para compensar la escasez de mano de obra. La relación causa-efecto es clara: invertir en prevención y tecnología reduce incidencias sanitarias y costes de manejo, lo que incrementa el valor económico de cada animal.

Problemas sanitarios concretos y respuesta técnica

En 2026 las prioridades sanitarias incluyen el control de enfermedades reproductivas (abortos por causas bacterianas y parasitarias), la gestión de riegos víricos y la vigilancia ante vectores que favorecen enfermedades como la lengua azul. La respuesta técnica pasa por protocolos de vacunación adaptados al riesgo de cada explotación, cribados diagnósticos regulares y medidas de bioseguridad que limiten la entrada de patógenos. La adopción de planes sanitarios estandarizados facilita la trazabilidad y la evaluación económica del impacto de cada enfermedad en la producción.

Impacto económico y ejemplos de aplicación práctica

La suma de medidas preventivas, mejora genética y tecnología tiene efectos directos en márgenes: explotaciones que integran planificación reproductiva y monitorización electrónica optimizan la conversión alimenticia, la tasa de partos viables y la longevidad productiva. Un ejemplo práctico es la identificación temprana de animales en estro mediante sensores de comportamiento que permite una inseminación más eficiente y reduce periodos improductivos, traduciéndose en más litros de leche o corderos por hembra al año. Estos cambios son particularmente decisivos en explotaciones con plantillas reducidas, donde cada unidad de eficiencia se traduce en viabilidad económica.

Mensaje para el sector y hoja de ruta recomendada

Según Causapi, el mensaje para 2026 es de oportunidad: el sector dispone de herramientas y conocimiento para avanzar hacia explotaciones más productivas y sostenibles si apuesta por una visión técnica integrada. Las recomendaciones prácticas son implantar programas sanitarios preventivos, priorizar la reproducción y la genética orientada a resiliencia, y acelerar la digitalización y automatización para optimizar la toma de decisiones. La combinación de sanidad preventiva, gestión reproductiva y tecnologías digitales es la palanca para lograr explotaciones más rentables y sostenibles en 2026 y años siguientes.

Foto - img.interempresas.net

Темы: Ovino & Caprino, Sanidad veterinaria, Robótica & Automatización

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