Cataluña ha confirmado esta semana 9 nuevos casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes detectados dentro de la zona de alto riesgo, lo que mantiene la alerta sanitaria en el entorno metropolitano de Barcelona. Los positivos se han localizado en Molins de Rei (4), Castellbisbal (1) y Sant Cugat del Vallès (4), según el recuento oficial más reciente, y las autoridades regionales insisten en la coordinación entre administraciones, servicios de control y sociedades de caza para contener la expansión. El Departamento de Agricultura informa que el seguimiento y las pruebas siguen activas y que la detección semanal condiciona las medidas operativas en el terreno para reducir el riesgo de paso a explotaciones domésticas.
De las 380 muestras analizadas en el periodo informativo actual, 9 han resultado positivas y 371 negativas, lo que sitúa la tasa de positivos en el 2,4% sobre la muestra procesada esta semana. A nivel acumulado, la Generalitat ha analizado 4.858 jabalíes desde que se activó el protocolo de respuesta y mantiene un registro de 306 animales infectados, datos que sirven para ajustar la intensidad y ubicación de las capturas y de los controles veterinarios. Los resultados de laboratorio permiten priorizar zonas de intervención y afinar la vigilancia pasiva y activa en áreas periurbanas y naturales colindantes con explotaciones porcícolas.
Refuerzo del operativo
El dispositivo de erradicación y control ha intensificado las acciones en campo: esta última semana se han registrado 322 capturas dentro de la zona infectada y un total de 4.925 jabalíes abatidos desde el inicio del operativo, cifras que la Generalitat utiliza para estimar la reducción de densidad poblacional y la probabilidad de transmisión. El operativo dispone actualmente de 26 trampas, 34 sistemas de captura colectiva conocidos como "pig brig" y 331 cierres perimetrales destinados a limitar movimientos de fauna entre zonas restringidas y colindantes, medidas que combinadas reducen la conectividad entre grupos de jabalíes. Además, la intervención sobre el terreno ha contado con 1.887 efectivos entre agentes rurales, Mossos d'Esquadra, policías locales, personal especializado, agrupaciones de defensa forestal y equipos de control cinegético de Tragsa, lo que permite operativos simultáneos y respuesta rápida en detección de nuevos focos.
Fuera de la zona restringida, las capturas coordinadas con sociedades de cazadores y ayuntamientos mantienen la presión poblacional: desde el 1 de enero se contabilizan 26.587 ejemplares capturados en las áreas no restringidas, un esfuerzo continuo que en abril y mayo se ve condicionado porque no se realizan batidas ordinarias en ese periodo por criterios técnicos de gestión cinegética. La combinación de capturas en zonas de alto y bajo riesgo busca crear un gradiente de control que limite reinvasiones y reduzca la probabilidad de contagio hacia explotaciones porcícolas comerciales y domésticas.
Restricciones y prevención
Para reforzar el control poblacional y prevenir la expansión de la PPA, la Generalitat ha aprobado que, a partir de junio de 2026, se amplíe el periodo hábil de caza del jabalí y se suprima la obligación de comunicar daños previos como condición para autorizar la captura en ese periodo, una modificación normativa que pretende aumentar la capacidad de intervención administrativa y operativa. Las restricciones de acceso al medio natural se mantienen vigentes en los municipios de alto riesgo y las autoridades reiteran recomendaciones claras a la ciudadanía: respetar la señalización, no alimentar a los jabalíes y avisar al 112 ante la detección de animales muertos o con síntomas compatibles con la PPA, ya que la detección temprana en el medio natural es clave para limitar la cadena de contagio.
Las autoridades también subrayan la necesidad de que las explotaciones porcinas refuercen sus medidas de bioseguridad —control de entradas y salidas, desinfección de vehículos y material, vigilancia de piensos y personal— porque la presencia del virus en jabalíes incrementa el riesgo de introducción en granjas. El Departamento de Agricultura anuncia que mantendrá la vigilancia epidemiológica y las pruebas diagnósticas en laboratorios acreditados, y que evaluará nuevas medidas operativas en función de la evolución de la incidencia y de la eficacia de las capturas y cierres perimetrales.
A futuro, las autoridades prevén combinar las acciones de control poblacional, vigilancia sanitaria y comunicación a la ciudadanía para contener la PPA y minimizar impactos sobre la cadena porcina. La cooperación entre administraciones, sociedades de caza, equipos técnicos y ciudadanía será determinante para reducir la prevalencia en jabalíes y proteger la producción porcina, mientras los equipos sobre el terreno continúan adaptando las tácticas a los resultados de laboratorio y a la dinámica de la fauna silvestre.
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