Recomiendan medidas por riesgo de mildiu y oídio en viñedo
close_up

Этот сайт использует файлы cookie. Узнайте больше о целях их использования и изменении настроек cookie в вашем браузере. Используя этот сайт, вы соглашаетесь на использование файлов cookie в соответствии с текущими настройками браузера Узнайте больше о файлах cookie

Recomiendan medidas por riesgo de mildiu y oídio en viñedo

Время чтения: чуть больше 3 минут

Recomiendan medidas por riesgo de mildiu y oídio en viñedo

Источник: AGRONEWS Все новости источника

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León alerta de que se están generalizando los condicionantes ambientales compatibles con el desarrollo de mildiu y oídio en viñedo, por lo que pide a los viticultores iniciar medidas preventivas para minimizar daños y evitar infecciones primarias. Las condiciones meteorológicas actuales y las previsiones a corto plazo hacen necesario intensificar la vigilancia de parcelas y aplicar tratamientos en función del riesgo estimado. El objetivo es actuar de forma dirigida y oportuna para reducir la necesidad de tratamientos repetidos y preservar la sanidad del cultivo en lo que queda de ciclo vegetativo.

Recomendaciones técnicas

Para tomar decisiones basadas en indicadores, la Junta recuerda consultar diariamente los mapas de riesgo que ofrece el ITACYL y las fichas de apoyo técnico específicas para cada enfermedad. Consultar los mapas de riesgo del ITACYL, con actualización diaria, permite identificar zonas con inicio de infección primaria o periodos de riesgo de oídio, y adaptar la actuación a la fenología de cada parcela. Como norma práctica, tras episodios de lluvia superior a 10 mm y con temperaturas entre 10 y 22 ºC acompañadas de humedad foliar prolongada (>9 horas), el riesgo de mildiu aumenta y se aconseja tratar en las 24–48 horas siguientes cuando los modelos lo indiquen.

En el caso del mildiu, si los modelos informan de inicio de infección primaria o si se observan manchas oleosas y esporulación en hojas inferiores, aplicar tratamiento a la mayor brevedad; priorizar aplicaciones en parcelas con canopia densa o cobertura vegetal elevada que favorezca la humedad. Para el oídio, iniciar tratamientos preventivos en viñedos donde los modelos marquen inicio de periodo de riesgo, especialmente cuando se den varios días consecutivos con temperaturas medias nocturnas superiores a 15–18 ºC y alta humedad relativa aunque sin lluvia intensa, condiciones que facilitan la propagación del hongo en brotes y racimos.

Vigilancia y manejo integrado

Mantener una vigilancia constante: inspecciones semanales de hojas y racimos, aumentadas a inspecciones cada 2–3 días tras lluvias o cambios bruscos de temperatura; registrar observaciones y tratamientos para evaluar eficacia. Utilizar estaciones meteorológicas locales, sensores de humedad foliar y sistemas de agricultura de precisión para correlacionar condiciones microclimáticas con umbrales de riesgo y optimizar momentos de intervención. En parcelas con historial de problemas, combinar prácticas culturales (despampanado, aclareo de hojas, poda que mejore ventilación) con medidas fitosanitarias para reducir la presión de inoculo.

En caso de necesidad de repetir tratamientos, alternar productos con distinto modo de acción (seguir las recomendaciones FRAC) para evitar la generación de resistencias, y respetar siempre los intervalos de seguridad y dosis autorizadas. Utilizar exclusivamente productos registrados en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y consultar las fichas técnicas de mildiu y oídio emitidas por la Junta para referencias prácticas sobre dosis y momentos de aplicación.

Medidas de aplicación y ejemplos prácticos: aplicar tratamientos para mildiu dentro de las 48 horas posteriores a condiciones de riesgo detectadas por modelos; priorizar parcelas bajas y con encharcamiento, que actúan como focos de infección. Para oídio, plantear aplicaciones preventivas cuando se sumen varios indicadores (temperatura nocturna suave, alta humedad y desarrollo vegetativo activo), con especial atención a bloques con variedad susceptible o racimos muy expuestos. En todos los casos, ajustar volumen de caldo a la densidad del cultivo y emplear boquillas que mejoren la cobertura de racimos y la eficacia del producto.

Acciones complementarias y recomendaciones para futuro cercano: fomentar el uso de herramientas de predicción y cuadernos de explotación digitales, promover formación técnica sobre manejo integrado y resistencia a fungicidas, y colaborar con servicios agronómicos para actualizar planes de protección en función de la evolución climática. Los viticultores interesados pueden contactar con los servicios territoriales de la Junta para recibir asesoramiento y acceder a las fichas de apoyo técnico y mapas del ITACYL.

Como síntesis operativa: priorizar la vigilancia diaria, aplicar tratamientos cuando los modelos indiquen riesgo de inicio de infección, alternar modos de acción ante repeticiones y usar solo fitosanitarios autorizados; estas actuaciones reducen el impacto de mildiu y oídio en rendimiento y calidad de la uva y alinean la gestión con prácticas de protección integrada.

Foto - agroinformacion.com

Темы: Agricultura de precisión, Plagas & Enfermedades, Control fitosanitario

Agronews

Новости по теме

Не можете вспомнить пароль?

Связаться с редакцией