UPA Andalucía calcula que los olivareros han sufrido pérdidas superiores a 1.000 millones de euros en los últimos siete meses como consecuencia de precios en origen por debajo de los costes y movimientos especulativos en el mercado. Según la organización, esa situación equivale a más de cuatro millones de euros diarios de ingresos no percibidos por los productores y pone en riesgo la viabilidad económica de explotaciones tradicionales.
Los datos publicados por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) confirman que se han comercializado alrededor de 880.000 toneladas de aceite de oliva, lo que representa en torno al 70 % de la producción nacional, y que la velocidad de salida al mercado ha sido elevada. UPA subraya además que en el último periodo se han movido cerca de 125.000 toneladas contabilizando también importaciones, un volumen que amplifica la oferta disponible en origen y presiona los precios a la baja.
La organización agraria explica la relación directa entre precio y rentabilidad: el precio medio en origen se ha situado por debajo de los cuatro euros por kilo, mientras que el umbral de rentabilidad en el olivar tradicional se sitúa en torno a los cinco euros por kilo. Por eso UPA sostiene que, de mantenerse el precio por debajo de ese umbral, los agricultores dejan de ingresar recursos esenciales para cubrir costes y reinvertir en sus explotaciones, consolidando pérdidas: más de 1.000 millones de euros en el periodo señalado.
El secretario general de UPA Andalucía, Jesús Cózar Pérez, ha denunciado la «incongruencia» de precios hundidos pese a una cosecha menor y se ha preguntado por el funcionamiento de la ley de la oferta y la demanda y la eficacia de la Ley de la Cadena Alimentaria para garantizar costes de producción. Cózar advierte que la comercialización a ritmo rápido y la presencia de márgenes en los eslabones intermedios explican en buena medida la transferencia de valor desde el productor hacia la distribución y el sector industrial.
Frente a esta situación, UPA exige mecanismos de mercado y medidas públicas que recuperen la rentabilidad del productor y estabilicen el sector a medio plazo, reclamando transparencia en la contratación, control de flujos de importación y actuaciones que eviten prácticas especulativas. La organización apunta a soluciones como instrumentos de regulación de oferta temporal (almacenamiento privado o medidas similares), una aplicación más estricta de la Ley de la Cadena Alimentaria y medidas de apoyo financiero para las explotaciones afectadas, siempre en términos de demanda y negociación colectiva.
La pérdida económica tiene efectos concretos sobre la estructura del olivar: reducción de ingresos para inversiones, dificultades para afrontar costes de producción y riesgos de abandono o reconversión hacia cultivos alternativos menos vinculados a la rentabilidad del aceite. UPA plantea también impulsar estrategias de valor añadido —calidad certificada, promoción de Denominaciones de Origen y canales directos de comercialización— y avanzar en herramientas digitales y de trazabilidad para mejorar el poder de negociación de los productores.
Desde la perspectiva del mercado, analistas y representantes agrícolas señalan la necesidad de mejorar la información de mercado y las previsiones de oferta para evitar picos de comercialización que depriman precios. A corto y medio plazo, el sector deberá combinar medidas públicas —regulación, vigilancia y apoyo financiero— con iniciativas privadas que incentiven contratos a largo plazo, cooperación entre productores y diferenciación del producto.
En síntesis, UPA reclama medidas inmediatas y estructurales: transparentar la cadena de comercialización, aplicar instrumentos de gestión de mercado que eviten descensos por debajo del umbral de costes y reforzar la normativa que garantice precios que permitan la supervivencia de las explotaciones. El sector enfrenta en 2026 el desafío de recuperar la rentabilidad sin trasladar de forma injusta el coste al consumidor, y las decisiones de las administraciones y los agentes del mercado marcarán la evolución en los próximos meses.
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