A las mujeres jóvenes les cuesta decir que son ganaderas
close_up

Deze website maakt gebruik van cookies. Lees meer over het doel van cookies en het wijzigen van cookie-instellingen in uw browser. Door deze website te gebruiken, gaat u akkoord met het gebruik van cookies in overeenstemming met de huidige browserinstellingen Meer informatie over cookies

A las mujeres jóvenes les cuesta decir que son ganaderas

Leestijd: iets meer dan 5 minuten

A las mujeres jóvenes les cuesta decir que son ganaderas

Bron: AGRONEWS Alle berichten van deze bron

Según integrantes de Ganaderas en Red, a muchas mujeres jóvenes les cuesta identificarse públicamente como ganaderas o pastoras por la reacción de incredulidad del entorno urbano y rural. Esta red de mujeres del sector extensivo reclama visibilidad, apoyo mutuo y cambios materiales y normativos que faciliten el acceso, la continuidad y la conciliación en las explotaciones ganaderas. El debate se ha intensificado en torno al Día del Trabajador de 2026, cuando las voces del campo han recordado que la ganadería no conoce vacaciones y que su papel es clave para el paisaje y la prevención de incendios.

Una red para el relevo y la visibilidad

Marisa, miembro activa de la organización, explica que tomó las riendas de la finca familiar tras circunstancias personales difíciles y que su experiencia no es aislada: muchas mujeres retornan al medio rural empujadas por la vocación y la necesidad de mantener explotaciones familiares. La red funciona como plataforma práctica donde se comparten desde protocolos veterinarios hasta estrategias para gestionar papeleo, y busca revertir la idea histórica de que la titularidad de las explotaciones es principalmente masculina. La organización supera las 200 afiliadas, cifra que consolida su capacidad para presionar por reformas y coordinar iniciativas técnicas y comerciales.

Los problemas que señalan son concretos: falta de relevo generacional, carga administrativa que consume tiempo productivo y ausencia de medidas específicas para proteger a las mujeres durante la maternidad y la lactancia. Estas barreras generan un efecto directo: la menor visibilidad femenina dificulta el acceso a subvenciones, a la percepción pública de la profesión y a la transmisión de conocimientos entre generaciones. La respuesta de la red combina asesoría jurídica, grupos de apoyo emocional y formación técnica para fortalecer la viabilidad económica de las explotaciones lideradas por mujeres.

Innovación y proyectos futuros

En el plano técnico y comercial, las ganaderas han puesto el foco en modelos que añaden valor a la producción primaria y reducen la dependencia de intermediarios: obradores para transformaciones lácteas en origen, pequeñas líneas de procesado móvil y canales cortos de comercialización. Gracias a intercambios con colegas de otros países, están impulsando la adaptación en España de conceptos como el obrador portátil para la elaboración de quesos y productos lácteos en pequeña escala, una herramienta que puede transformar la viabilidad de explotaciones familiares y permitir la venta directa con mayor margen.

La red tiene prevista la celebración de un encuentro internacional a finales de junio de 2026 para ampliar alianzas, compartir buenas prácticas y mapear proyectos de innovación colaborativa. La agenda incluye talleres sobre transformación alimentaria en origen, modelos de comercialización local y protocolos de bienestar animal adaptados a explotaciones extensivas, así como análisis de normativas que bloquean iniciativas móviles de transformación y soluciones para sortear la burocracia sin incumplir la ley. Celebrarán un encuentro internacional a finales de junio de 2026, con el objetivo de trazar una hoja de ruta común para los próximos años.

Impacto ambiental y función territorial

Las ganaderas reivindican también el reconocimiento de los servicios ecosistémicos que prestan: mantenimiento de pastos y matorrales, reducción del riesgo de incendios mediante el pastoreo manejado, y mejora de la biodiversidad y la fertilidad del suelo. Estas funciones tienen efectos directos y medibles sobre la gestión del territorio y pueden justificarse en pagos por servicios ambientales o en incentivos dentro de programas de desarrollo rural. La articulación entre prácticas ganaderas sostenibles y políticas públicas es una vía concreta para generar ingresos complementarios y fortalecer explotaciones de pequeño y medio tamaño.

Percepción social y comunicación

El enfrentamiento con prejuicios urbanos es recurrente: muchas jóvenes explican que recibir la pregunta "¿qué, vas a ser pastora?" sigue siendo habitual y provoca inseguridad para nombrar su profesión públicamente. Para combatir esa condescendencia, la red trabaja con iniciativas de comunicación y con influencers del medio rural que muestran la realidad diaria, el manejo técnico y la dimensión empresarial de las explotaciones. El efecto buscado es doble: dignificar la profesión y atraer talento joven que vea la ganadería como una opción viable y respetada.

Acciones concretas y demandas políticas

Entre las reclamaciones concretas figuran simplificación administrativa para pequeños transformadores, reconocimiento legal de unidades de explotación plural (para facilitar la titularidad compartida), subvenciones específicas para proyectos de transformación en origen y medidas de conciliación que incluyan flexibilidad en algunas ayudas y cobertura social durante la maternidad. La combinación de solicitudes técnicas y de cambio cultural apunta a un objetivo claro: que la titularidad femenina deje de ser la excepción y pase a formar parte de la normalidad del sector.

Perspectivas: profesionalización y modelos de negocio

A medio plazo, las ganaderas esperan consolidar modelos de negocio basados en diversificación (productos lácteos artesanales, canales cortos, turismo rural vinculado a la ganadería) y en la colaboración transnacional para adaptar tecnologías y modelos que ya funcionan en otros países. La transferencia de innovaciones —como el obrador móvil— y la adopción de prácticas sostenibles pueden reducir costes, añadir valor y mejorar la percepción social del oficio. El reto es que estas iniciativas se acompañen de marcos regulatorios que permitan su desarrollo sin incertidumbres legales.

En definitiva, la voz de las mujeres ganaderas reclama que se reconozca su importancia productiva y ambiental y que se promuevan medidas concretas para facilitar el relevo y la continuidad de las explotaciones. Sus propuestas combinan apoyo técnico, innovación comercial y cambios normativos para garantizar la viabilidad del sector y su contribución al paisaje y la seguridad ambiental, una agenda con impacto directo en la sostenibilidad rural de España.

Foto - www.cope.es

Onderwerpen: Quesería (Manchego, Cabrales), Ganadería ecológica, Agricultura sostenible

Agronews

Nieuws over dit onderwerp

Wachtwoord vergeten?
Ik ga akkoord met de gebruikersovereenkomst

Contact met de redactie