La Janda se seca intencionadamente tras récord de lluvias
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La Janda se seca intencionadamente tras récord de lluvias

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La Janda se seca intencionadamente tras récord de lluvias

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Situación actual

La laguna conocida como La Janda, con 6.125 hectáreas declaradas como zona inundable y de dominio público, presenta en abril de 2026 un secado intencionado a pesar de las precipitaciones excepcionales registradas en la cuenca. El agua acumulada tras el episodio lluvioso se ha evacuado mediante desagües y canalizaciones que permanecen abiertos, lo que ha llevado al humedal a un estado de desecación visible en pocas semanas.

Según Antonio Aguilera, economista y naturalista, el sistema de drenaje que regula el nivel de agua en la zona permite una evacuación rápida y controlada del volumen acumulado. Esta gestión del agua condiciona directamente la conservación del humedal y los servicios ecosistémicos que presta, desde la biodiversidad hasta la regulación climática local y el almacenamiento de carbono.

Responsables y diálogo institucional

El Secretario de Estado de Medio Ambiente del Gobierno central ha propuesto la constitución de una mesa de diálogo para abordar la recuperación de La Janda y otros humedales; en una reunión celebrada el 16 de abril de 2026 el responsable autonómico del agua expresó su disposición a participar. No obstante, colectivos conservacionistas señalan que los documentos previos de ordenación de la cuenca no incorporan de forma clara la regeneración de la laguna, lo que dificulta la puesta en marcha de actuaciones coordinadas.

Francisco Casero, presidente de la Fundación Savia, ha reclamado que la recuperación de La Janda se incluya de forma explícita en los planes de cuenca y en la ordenación del territorio, y cuenta con el respaldo de los ayuntamientos de la zona y la Diputación de Cádiz. Ante la lentitud de las mesas administrativas, un conjunto de entidades conservacionistas, con la colaboración del Ayuntamiento de Barbate, ha decidido asumir la gestión directa de una parcela comunitaria conocida como Hazas de la Suerte para demostrar la viabilidad de la restauración.

Casos de referencia y resultados prácticos

La Nava (Palencia): un proyecto impulsado por naturalistas locales permitió la recuperación progresiva de hectáreas de cubeta inundable transformadas en pastizal y laguna restaurada. El proyecto mostró que la intervención local, con seguimiento científico y apoyo institucional, genera retorno en forma de empleo rural y turismo de naturaleza.

La Antela (Ourense): iniciativas de colaboración entre naturalistas, ganaderos y comunidades de montes han recuperado parcelas de cubeta inundable, demostrando compatibilidad entre la restauración y actividades agroganaderas sostenibles.

Estos ejemplos refuerzan la idea de que la regeneración hidrológica y la gestión integrada del territorio pueden ser herramientas de desarrollo rural, no solo medidas de conservación ambiental.

Causas identificadas y efectos

Investigadores de centros científicos han documentado la desaparición y degradación de numerosas lagunas temporales en la península, y señalan que los principales factores de pérdida están relacionados con intervenciones antrópicas que alteran la topografía y la hidrología de las cubetas: arado de bordes y cubetas, canalizaciones, ahondamientos artificiales, estabulación del ganado y tránsito de vehículos en zonas sensibles. En La Janda, la apertura de desagües y la canalización del agua son la causa directa del secado actual.

El efecto socioeconómico sobre las comarcas afectadas incluye pérdida de recursos para la pesca y la ganadería extensiva, disminución del valor paisajístico y de oportunidades para actividades económicas vinculadas a la naturaleza, y la reducción de servicios ecosistémicos que favorecen a la agricultura local.

Propuestas y medidas prioritarias para 2026 y próximos años

Integrar la recuperación de La Janda en los planes de cuenca y en la planificación territorial vigentes, con metas temporales y presupuestos concretos.

Cerrar o regular de forma temporal los desagües y canalizaciones que impiden la retención estacional de agua, bajo supervisión técnica y condicionando usos agrarios.

Implementar proyectos piloto de restauración hidrológica en parcelas como Hazas de la Suerte para recopilar datos de éxito y costes-beneficios.

Establecer incentivos económicos (ayudas públicas y cofinanciación europea) para prácticas agrícolas compatibles con la conservación de humedales y prevenir la conversión intensiva de cubetas.

Desarrollar programas de monitorización ambiental con tecnología de teledetección y estaciones de campo para medir recuperación de biodiversidad, niveles de agua y efectos sobre la economía local.

Impactos y beneficios esperados

La restauración de La Janda puede aportar beneficios tangibles y medibles: aumento de la biodiversidad acuática y de aves, mejor regulación climática local, mayor retención de nutrientes y reducción de la contaminación difusa, almacenamiento de carbono en sedimentos y generación de oportunidades económicas vinculadas a la pesca extensiva, la ganadería sostenible y el ecoturismo. Proyectos bien diseñados pueden generar empleo rural y actividad económica ligada a servicios ecosistémicos.

Retos y compromisos necesarios

La coordinación entre administraciones, la participación activa de las comunidades locales y el diseño de modelos agroambientales compatibles son claves. También será imprescindible asegurar financiación estable, transparencia en la gestión de tierras y un calendario de actuaciones que permita evaluar resultados a corto, medio y largo plazo.

Conclusión

El secado intencionado de La Janda en 2026 pone de manifiesto que la disponibilidad de agua tras episodios de lluvia no garantiza la conservación de los humedales si las infraestructuras de drenaje permanecen operativas. La experiencia práctica de proyectos de restauración y la evidencia científica respaldan la viabilidad de recuperar la funcionalidad hidrológica y los beneficios socioeconómicos asociados. La clave será unir decisiones técnicas, financiación y compromiso institucional para que la recuperación sea efectiva y sostenible en los próximos años.

Foto - imagenes.elpais.com

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