Casa Tarradellas compra planta en Gurb para fabricar mozzarella
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Casa Tarradellas compra planta en Gurb para fabricar mozzarella

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Casa Tarradellas compra planta en Gurb para fabricar mozzarella

Source: AGRONEWS All news of the source

Casa Tarradellas ha anunciado la adquisición de la planta láctea de Pascual en Gurb (Barcelona) y su reconversión para la producción de mozzarella, una operación que se presenta como un relevo industrial con impacto directo en la cadena de valor láctea local. La compra de las instalaciones por parte de Casa Tarradellas se inscribe en una estrategia bilateral de las dos empresas familiares para optimizar eficiencia y competitividad, según comunicaron ambas compañías. Pascual trasladará la actividad productiva de la planta a su complejo de Aranda de Duero, mientras que Casa Tarradellas pondrá en marcha en Gurb una nueva línea industrial orientada al queso mozzarella y productos afines. En el proceso, las empresas han subrayado su intención de garantizar una transición ordenada que preserve el empleo y la actividad económica de la zona.

Detalles de la operación y transición

Las compañías han diseñado el traspaso bajo un modelo que prioriza la continuidad del suministro y la relación con el sector ganadero local; Pascual ha declarado que mantendrá intacta su política de compras y su apoyo ganadero local durante el periodo de adaptación de las instalaciones. Casa Tarradellas asumirá la propiedad de la planta y desplegará el proyecto industrial de mozzarella, aunque hasta ahora no se han facilitado cifras concretas sobre inversión, capacidad productiva ni número de puestos de trabajo implicados en la reconversión. La operación implica el traslado diferenciado de procesos: producción actual de Pascual concentrada en Aranda de Duero y reorientación de Gurb hacia nuevas líneas, lo que exige trabajos de adaptación de equipos, homologaciones sanitarias y ajustes logísticos vinculados a la recepción de leche y distribución del producto terminado. El modelo de transición anunciado pretende minimizar la disrupción en la compra de leche a los ganaderos y en las cadenas de suministro locales.

Las empresas han vinculado la operación a objetivos de competitividad y sostenibilidad industrial, indicando que la nueva actividad permitirá aprovechar sinergias productivas y tecnológicas del grupo comprador. La reconversión hacia mozzarella puede requerir inversiones en equipamiento específico de corte, fundición y envasado, así como en controles de calidad orientados a la conservación de frescos, aunque los detalles técnicos y calendarios de ejecución no han sido publicados. En paralelo, la continuidad de compras a los ganaderos durante la fase de transición es un factor clave para evitar tensiones en el mercado lácteo local y mantener la viabilidad de las explotaciones suministradoras. La operación, en resumen, plantea una reorganización de flujos productivos con efectos directos sobre logística, compras y relaciones contractuales en el ámbito rural cercano.

La noticia ha provocado reacciones en la plantilla y en el entorno social de Gurb: la cooperativa jurídica Col·lectiu Ronda ha difundido que la plantilla de Leche Pascual en Gurb ha convocado una huelga a partir del 11 de mayo ante la “incertidumbre laboral” generada por la operación. La convocatoria de huelga con inicio el 11 de mayo revela tensiones laborales que podrían condicionar el calendario de transición y obligar a negociaciones para concretar garantías de empleo y condiciones para la plantilla. La posibilidad de paralizaciones o movilizaciones laborales introduce un factor de riesgo operativo que afectaría tanto a la salida de productos de la planta como a la recepción de materia prima por parte de los ganaderos locales. Empresas y representantes de los trabajadores tendrán que negociar calendarios, garantías de mantenimiento de empleo o recolocaciones, y medidas para asegurar la continuidad de suministros mientras se ejecuta la reconversión.

Desde la perspectiva de los ganaderos y la cadena láctea, el mantenimiento de las compras por parte de Pascual durante el periodo de transición es la principal medida para reducir impactos inmediatos en las explotaciones, dado que la volatilidad en la demanda industrial puede trasladarse rápidamente a precios y volumen de leche entregada. La continuidad contractual facilita que las granjas puedan planificar su producción y flujo de caja, aunque la falta de cifras sobre plazos y volúmenes de compra mantiene un grado de incertidumbre. En caso de que la reconversión implique cambios en los requisitos de calidad o en los horarios de recepción, será necesario coordinar adaptaciones en la logística de transporte y en las prácticas de manejo en granja. El diálogo entre ambas compañías, las administraciones locales y los representantes laborales será determinante para que la transición contribuya al desarrollo económico local sin pérdidas industriales irreversibles.

Mirando hacia el futuro, la adaptación de la planta a mozzarella ofrece oportunidades de diversificación de productos y de respuesta a tendencias de consumo de quesos frescos en mercados domésticos y de proximitat, así como a la demanda industrial para ingredientes en la industria alimentaria. Si Casa Tarradellas invierte en modernización de equipos y automatización, la planta podría mejorar su eficiencia energética y sus controles de calidad, factores que incrementarían su competitividad a medio plazo. No obstante, la materialización de estos beneficios depende de la resolución de la situación laboral, de la concreción de la inversión y de la capacidad de las empresas para integrar la operación en cadenas logísticas eficientes. Por ahora, las partes sostienen que la operación favorece la sostenibilidad del tejido agroalimentario local siempre que la transición se gestione de forma ordenada.

En resumen, la adjudicación de la planta de Gurb a Casa Tarradellas inicia una fase de transformación con objetivos industriales claros pero con retos inmediatos en el terreno laboral y de comunicación con los suministradores de leche. La nueva actividad dirigida a la fabricación de mozzarella puede consolidar la planta como nodo productivo si se implementan inversiones y acuerdos laborales que garanticen continuidad y competitividad. A corto plazo, la evolución dependerá de las negociaciones con la plantilla, de la definición de planes de inversión y del mantenimiento de las compras a los ganaderos, factores que marcarán el impacto real de la operación en la economía rural de la comarca.

Foto - www.agrodiario.com

Topics: Leche, Industria láctea, Equipamiento lechero

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