Según Noemí Castro, presidenta de la International Goat Association (IGA), el sector caprino español se sitúa hoy como un referente internacional por su combinación de razas autóctonas, rendimiento lechero y capacidad para incorporar innovación técnica y comercial. Castro subraya que ese equilibrio permite a España competir en mercados exigentes y presentarse como socio para transferencia tecnológica y formación en otros países. La dirigente destaca además las oportunidades que abre el próximo Congreso Mundial del Caprino en China para conectar oferta española con demanda internacional y colaboración científica.
El modelo español combina explotaciones familiares en sistemas extensivos con industrias lácteas y de transformación con alto valor añadido; esta dualidad favorece productos diferenciados como quesos artesanales y cadenas cortas de venta. España destaca por sus razas autóctonas resilientes y por elevados rendimientos lecheros por ejemplar, resultado de procesos selectivos y manejo adaptado al territorio. Esa genética local y esos rendimientos generan ventaja competitiva en calidad y en capacidad de adaptación a condiciones climáticas cambiantes.
El papel ambiental del caprino es otro eje que Castro reivindica: el pastoreo controlado reduce carga combustible en laderas y pastizales, mejora la biodiversidad y contribuye a la gestión del paisaje rural. En consecuencia, la presencia de rebaños facilita medidas de prevención de incendios y recuperación de áreas degradadas, lo que a su vez favorece la fijación de población en zonas rurales. El caprino es una herramienta clave para la gestión del paisaje y la prevención de incendios, con efectos directos sobre seguridad y turismo rural en muchas comarcas españolas.
En materia de transferencia, la IGA promueve redes de interlocución entre investigadores, técnicos y ganaderos que facilitan la adopción de prácticas basadas en evidencia, desde programas de mejora genética hasta protocolos de bienestar animal. El uso de representantes por país y directores regionales permite adaptar los mensajes técnicos a realidades lingüísticas y culturales distintas, incrementando el impacto. IGA potencia la transferencia científica mediante redes regionales y representantes que conectan investigadores y ganaderos, lo que acelera la aplicación de innovaciones en contextos con distinto nivel tecnológico.
En lo comercial, China y otros mercados emergentes muestran demanda creciente por productos lácteos caprinos y por soluciones productivas que mejoren la calidad infantil y la trazabilidad. La participación de empresas y cooperativas españolas en eventos internacionales y misiones comerciales puede traducirse en acuerdos industriales y en transferencia de tecnología de cría y transformación. Para aprovechar esas oportunidades, Castro recomienda certificaciones de calidad, inversión en marketing y ofertas ligadas a la sostenibilidad y origen controlado.
Las tendencias tecnológicas que la IGA y Castro impulsan incluyen selección genética asistida por marcadores, monitorización remota de alimentación y salud mediante sensores y plataformas de datos, y prácticas de alimentación de precisión que optimizan costos y reducen emisiones. La mejora del bienestar animal aparece como factor causal en la reducción de enfermedades y en la mejora de la calidad de leche y carne; por tanto, la adopción de protocolos de bienestar tiene retorno productivo y comercial. Las alianzas público-privadas para formación y acceso a tecnologías son vías concretas para acelerar esa modernización.
Entre los retos prioritarios que Castro señala están mantener el equilibrio entre tradición y modernización, reforzar la promoción de la carne de cabra en mercados domésticos e internacionales y consolidar la sostenibilidad de los sistemas extensivos. Castro concluye su mandato en 2026 y plantea que la renovación de la junta directiva mantenga el foco en cooperación internacional, transferencia efectiva y posicionamiento comercial de productos españoles. La estrategia recomendada combina inversión en genética y bienestar, apoyo a pequeños productores para valorizar su producción y acción coordinada en ferias y congresos internacionales.
El mensaje final de Noemí Castro a los ganaderos españoles es de reconocimiento y llamada a la colaboración: agradece la conservación de razas autóctonas y anima a seguir avanzando con técnicos y centros de investigación para mejorar productividad, abrir mercados y reforzar el papel del caprino en la gestión del territorio. Según la presidenta de IGA, el camino a seguir pasa por combinar identidad productiva, sostenibilidad y una estrategia comercial clara que amplíe la proyección internacional del sector.
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