Javier López: estiércol como solución al 15% de emisiones
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Javier López: estiércol como solución al 15% de emisiones

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Javier López: estiércol como solución al 15% de emisiones

Allikas: AGRONEWS Kõik selle allika uudised

Según Javier López, responsable de Cibelios Compostaje, el sector ganadero aporta un 15% de las emisiones contaminantes y su proyecto propone aprovechar el estiércol para reducir ese impacto mediante compostaje y biotecnología. La propuesta parte de la observación de que los residuos ganaderos, especialmente los purines, generan gases como amoníaco y metano que contribuyen al efecto invernadero y a la contaminación de acuíferos. En este contexto, la iniciativa busca transformar un residuo problemático en un fertilizante estable y de uso agrícola, reduciendo emisiones y malos olores en origen.

Proceso y biotecnología

El tratamiento comienza en la propia granja con la aplicación de aditivos que modifican la química de los purines para convertir amoníaco en formas asimilables por las plantas. Transformar el amoniaco en amonio para que las plantas lo absorban evita filtraciones a aguas subterráneas y reduce emisiones, explica López, lo que crea una relación directa de causa y efecto entre el tratamiento inicial y la mejora ambiental. Tras esa estabilización química se activa una fase de compostaje controlado donde interviene un cóctel microbiano diseñado para acelerar la descomposición de la materia orgánica.

La biotecnología aplicada utiliza una mezcla de microorganismos —bacterias, hongos y enzimas— que optimiza la mineralización y la estabilización del material orgánico. Usamos un cóctel de unos 80 microorganismos, detalla López, lo que permite convertir los purines en un abono orgánico con una composición nutritiva equilibrada y menos riesgo de emisiones volátiles. El resultado es un compost rico en nitrógeno, fósforo y potasio que mejora la estructura del suelo y su microbiota, favoreciendo la retención de agua y la salud radicular de los cultivos.

Eliminación de olores y bienestar animal son efectos complementarios del proceso: al reducirse compuestos volátiles en el interior de las granjas disminuye la incomodidad para animales y trabajadores y se mejora la convivencia con el entorno rural. Esta reducción de olores y gases también mitiga conflictos con comunidades cercanas y facilita el cumplimiento de normativas ambientales cada vez más exigentes. La intervención en origen evita además el transporte prolongado de residuos sin tratar, lo que reduce la huella logística del sistema.

Impacto económico y territorial

La propuesta plantea una red de plantas de compostaje distribuidas por el territorio para acercar el tratamiento a las explotaciones y dinamizar economías locales en zonas rurales. Convertir purines en fertilizantes reciclados ofrece una alternativa frente al encarecimiento de fertilizantes sintéticos y crea una fuente local de insumos para cultivos, con el potencial de reducir costes para agricultores y ganaderos. Además, la implantación de plantas descentralizadas genera empleo técnico y de operación, favoreciendo iniciativas de colaboración entre ganaderos, cooperativas y administraciones locales.

El proyecto ya se aplica en regiones productoras y trasciende fronteras mediante acuerdos de transferencia tecnológica con otros países, lo que prueba su escalabilidad y adaptabilidad a distintos sistemas ganaderos. Para 2026, la estrategia de Cibelios contempla ampliar la red de plantas, optimizar los procesos microbianos y certificar el producto final para su uso en agricultura ecológica y convencional. López subraya que el objetivo a medio plazo es integrar el tratamiento de purines en planes regionales de gestión de residuos ganaderos y en estrategias climáticas del sector.

Beneficios ambientales, sociales y técnicos se conectan de forma directa: tratar purines en origen reduce emisiones, protege acuíferos, mejora suelos y genera fertilizante local; además, fomenta empleo rural y reduce dependencia de insumos externos. La solución apuesta por la economía circular aplicada al porcino, con procesos verificables y escalables que transforman un problema sanitario y ambiental en una oportunidad productiva. Según el responsable del proyecto, el reto ahora es acelerar la adopción entre explotaciones medianas y grandes y coordinar incentivos y normativas que faciliten su despliegue en toda España.

Foto - www.cope.es

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