En 2026 el Consell refuerza el consumo de producto valenciano y respalda el relevo generacional con una orden de ayudas que permitirá la incorporación de 548 jóvenes y nuevos agricultores al campo valenciano. La directora general de Producción Agraria y Ganadera, María Ángeles Ramón-Llin, participó en la apertura de la Feria Agrícola de Llombai organizada por la EFA La Malvesía y aprovechó para subrayar la calidad y sostenibilidad de los alimentos producidos en la Comunitat Valenciana. Según explicó, ferias como la de Llombai sirven como escaparate para acercar al consumidor la oferta local y para visibilizar proyectos formativos y empresariales vinculados al sector agrario. En su intervención la responsable autonómica vinculó directamente el apoyo al producto local con beneficios socioeconómicos claros: mayor empleo en el medio rural, fijación de población y un modelo de agricultura más sostenible y de proximidad.
Apoyo al consumo local y a la competitividad
María Ángeles Ramón-Llin insistió en la necesidad de promover el consumo de proximidad como motor económico y social del territorio y destacó que impulsar el producto valenciano contribuye a fortalecer cadenas cortas de valor. El Consell trabaja en medidas para mejorar la visibilidad comercial de los productores, facilitar el acceso a canales cortos de comercialización y promover certificaciones que garanticen la procedencia y calidad de los alimentos. Estas acciones se plantean con un objetivo doble: generar demanda estable para las explotaciones locales y estimular inversiones en tecnologías y prácticas que aumenten la competitividad. En este contexto, el Consell considera que impulsar el consumo de producto valenciano favorece explotaciones con mayor valor añadido y resiliencia frente a tensiones de mercado.
Medidas para facilitar la incorporación
La orden de ayudas que gestiona la Conselleria busca facilitar la instalación de jóvenes agricultores y nuevas incorporaciones mediante apoyos económicos y formativos; además promueve el acceso a servicios de asesoramiento técnico y planes de viabilidad. La convocatoria prioriza proyectos con criterios de sostenibilidad, innovación y viabilidad empresarial, y se acompaña de programas de formación profesional vinculados a centros como la EFA La Malvesía. Entre las acciones previstas figuran apoyo para el acceso a la tierra, bonificaciones para primera maquinaria y ayudas para la implantación de técnicas de agricultura de precisión y digitalización. El Consell explica que estas medidas están diseñadas para crear un efecto directo: facilitar la entrada de nuevos titulares reduce la brecha generacional y dinamiza el tejido productivo rural.
Las autoridades han cuantificado el impacto inmediato de la orden: 548 jóvenes y nuevos agricultores se incorporarán al sector gracias a estas ayudas, un dato que el Consell interpreta como indicativo del interés creciente por desarrollar proyectos de vida en la agricultura valenciana. Entre los beneficiarios hay perfiles variados: explotaciones de horticultura protegida, cítricos con modelos de comercialización directa, iniciativas de producción ecológica y proyectos que combinan agricultura con actividades complementarias como comercialización online o turismo rural. Esta diversidad apunta a una estrategia de relevo que busca no solo sustituir generaciones, sino modernizar el sector mediante modelos de negocio más flexibles y diversificados.
La Conselleria también ha detallado la distribución territorial de las incorporaciones y ha señalado que 37 beneficiarios en la comarca de la Ribera han sido autorizados en la primera tanda de ayudas, cifra que el organismo valora como muestra del interés local por mantener y transformar las explotaciones existentes. En zonas como la Ribera, donde la agricultura es eje económico, la llegada de jóvenes con formación técnica y proyectos innovadores puede provocar un efecto tractor sobre la cadena agroalimentaria local. El Consell prevé mantener mecanismos de seguimiento para evaluar la evolución de las explotaciones beneficiarias y ajustar las medidas según resultados y necesidades específicas por comarcas.
Perspectivas y próximos pasos
De cara al futuro, la política autonómica se orienta a consolidar la conjunción entre apoyo financiero, formación profesional y adopción de tecnologías sostenibles para que las nuevas incorporaciones desarrollen explotaciones competitivas y respetuosas con el medio ambiente. Entre las líneas estratégicas figuran incentivar la adopción de prácticas de agricultura sostenible, facilitar la digitalización de las explotaciones y fomentar alianzas entre centros formativos, cooperativas y empresas agroalimentarias. El Consell también plantea medidas para activar mercados locales y asociaciones de comercialización que reduzcan intermediarios y aumenten la rentabilidad del productor.
En resumen, la acción del Consell durante 2026 combina promoción del producto valenciano, apoyo administrativo y económico a nuevas incorporaciones y una apuesta por la modernización del sector como vía para garantizar empleo rural y sostenibilidad a medio plazo, con el objetivo de transformar el relevo generacional en una oportunidad de resiliencia y crecimiento para la agricultura valenciana.
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